Elizabeth Jay-Pang inicia tercer período con una visión que conecta San Andrés con el mundo

Elizabeth Jay-Pang comienza su tercer período como representante a la Cámara, consolidando un liderazgo que busca fortalecer la identidad raizal de San Andrés y Providencia mientras abre oportunidades internacionales. Su trabajo como coordinadora del Grupo de Amistad Parlamentaria Colombia-Corea ha impulsado iniciativas concretas de cooperación, incluyendo un foro internacional en octubre que abordará desarrollo sostenible, educación digital e industrias creativas para las islas. Esta trayectoria refleja cómo el liderazgo femenino afrodescendiente transforma territorios insulares colombianos sin perder su esencia cultural.
En un salón de clases de la Universidad de los Andes hace más de cuarenta años, la historia de San Andrés y Providencia se cruzó con la de Corea. Un joven originario de Providencia y un estudiante llegado desde Corea compartían banco en la clase de Ciencia Política, unidos por la necesidad de fortalecer su español a pesar de sus mundos completamente distintos. Aquella coincidencia no fue casualidad. Años después, esa amistad terminaría tendiendo puentes entre dos territorios separados por miles de kilómetros pero unidos por una visión común de desarrollo y diversidad.
Hoy, Elizabeth Jay-Pang inicia su tercer período como representante a la Cámara, trayendo consigo más de una década de trabajo constante en favor de las islas. Su gestión ha ido mucho más allá de la política local. Como coordinadora del Grupo de Amistad Parlamentaria Colombia-Corea, ha fortalecido los vínculos diplomáticos entre ambos países. Como vicepresidenta de la Comisión Segunda de la Cámara de Representantes, participa activamente en asuntos de política exterior y cooperación internacional. Para un territorio insular como San Andrés y Providencia, este tipo de incidencia es vital porque el futuro de las islas depende tanto de preservar su identidad cultural como de conectarse con nuevas oportunidades globales.
Su historia personal refleja precisamente esa idea de puente intercultural. Con raíces afrodescendientes y asiáticas, Jay-Pang se ha consolidado como una de las voces más representativas del liderazgo femenino afrodescendiente en Colombia, trabajando por los derechos humanos y el fortalecimiento de comunidades históricamente invisibilizadas. Esa sensibilidad hacia el diálogo entre mundos distintos trasciende su trayectoria política y se expresa en cómo entiende el desarrollo de San Andrés: no como renunciar a lo propio, sino como abrir puertas sin perder la puerta de casa.
La relación concreta entre Corea y las islas comenzó a fortalecerse cuando el huracán Iota golpeó Providencia en 2020. Corea del Sur respondió con ayuda humanitaria que fue mucho más que un gesto económico: fue un símbolo de reconocimiento mutuo entre dos comunidades distantes. A partir de entonces, iniciativas como la visita de la presidenta de la Fundación Coreana para la Educación Artística y Cultural (KACES) abrieron espacios para cooperación en educación y cultura. Para las islas, la educación artística es una herramienta poderosa para fortalecer identidad y transmitir memoria a nuevas generaciones.
Estas iniciativas ganaron forma institucional con la creación del Centro Coreano para Cultura y Emprendimiento Creativo, desarrollado conjuntamente por la Fundación Cultural Asia-Iberoamérica (FCAI) y el Instituto Tecnológico Metropolitano de Medellín. No se trata simplemente de un espacio para hablar de Corea, sino de una plataforma donde convergen cultura, educación, industrias creativas, innovación tecnológica e inteligencia artificial. La idea es que la experiencia de desarrollo de Corea, la riqueza cultural raizal y las capacidades académicas colombianas se complementen para generar nuevas oportunidades.
Con Jay-Pang como catalizadora de esta visión, septiembre traerá la visita del Embajador de Corea en Colombia al archipiélago. En octubre, un foro internacional reunirá expertos para reflexionar sobre modelos de desarrollo para San Andrés y Providencia, abordando transición energética, gestión de residuos, recuperación ambiental, transformación digital y fortalecimiento de industrias culturales. No son actos de protocolo, sino respuestas concretas a los desafíos más urgentes que enfrentan hoy las islas.
El tercer período de Jay-Pang representa algo más que una victoria electoral. Es la confirmación de que San Andrés y Providencia pueden preservar su identidad milenaria mientras construyen nuevas oportunidades. Son las personas quienes, con paciencia y constancia, transforman el mar en camino. Desde hace siglos, navegantes, comerciantes y educadores han cruzado océanos para abrir puertas. Y hoy, uno de esos puentes lleva hacia Corea.
Fuente original: El Isleño


