El voto ganadero apunta a recuperar el campo como camino hacia la paz
José Félix Lafaurie, presidente de FEDEGÁN, argumenta que la ganadería colombiana necesita un gobierno comprometido con políticas reales de desarrollo rural. Desde vías de conexión hasta crédito agrícola y tecnología, el sector exige que la recuperación del campo sea prioridad de Estado. Para Lafaurie, sin campo recuperado no hay paz duradera en Colombia.
José Félix Lafaurie, máximo dirigente de la Federación Colombiana de Ganaderos, escribió hace doce años una frase que hoy mantiene vigente: el imperio de la ley, la seguridad, el respeto a la propiedad privada y la recuperación del campo como política de Estado. Esa declaración surgía cuando el expresidente Santos buscaba reelegirse, pero los ganaderos cuestionaban acuerdos que consideraban otorgaban impunidad a quienes habían destruido la ganadería durante décadas. El mensaje de entonces sigue siendo el de ahora: sin campo, no hay paz.
Para Lafaurie, la premisa es clara y la ha repetido desde hace veinte años. En su primer congreso ganadero en 2004 lo dejó escrito: "para ganar la paz, es preciso ganar el campo primero". No es una frase rimada sin sustancia. Detrás hay una diagnosis de la realidad rural colombiana que los gobiernos, según él, han incumplido una y otra vez.
El sector ganadero no pide milagros. Lo que demanda es realismo político y permanencia en las decisiones. Lafaurie enumera las deudas históricas: vías terciarias ancladas en el siglo diecinueve que no conectan el campo con la Colombia moderna; ausencia de conectividad que refleja abandono estructural; crédito de fomento con asistencia técnica para productores; fortalecimiento de AGROSAVIA y sus programas de innovación; solución a los problemas de trazabilidad que limitan las exportaciones; catastro actualizado que respete la propiedad legítima; riego, servicios básicos, educación y salud rural dignos.
La Junta Directiva Nacional de FEDEGÁN expresó su apoyo a Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial por considerarlo el candidato que mejor representa los intereses ganaderos. Lafaurie también aprovecha para aclarar que los gremios tienen derecho legítimo a asumir posiciones políticas frente a quienes los gobiernan, algo que le reprochaba el expresidente Santos hace años.
La recuperación del campo no es un capricho sectorial. Para los ganaderos, es la condición sin la cual la paz colombiana seguirá siendo frágil. El abandono rural, dicen, está detrás de mucha de la violencia que persiste en los territorios. Por eso esta segunda vuelta, desde la perspectiva del sector ganadero, es una decisión que debe ser responsable. De ella depende no solo el futuro de la ganadería, sino el de Colombia entera.
Fuente original: Minuto30
