El sucesor designado de Jamenéi podría ofrecer a Trump un pacto para acabar la guerra con Irán
Ali Larijani, el elegido por Jamenéi para asumir el control de Irán en caso de su muerte, estaría en posición de proponer un acuerdo a Trump que garantice la supervivencia del régimen a cambio de las ganancias estratégicas que Washington busca. Recientes declaraciones de Trump y señales diplomáticas de Irán sugieren que se está gestando una nueva ruta de negociación. La propuesta argumentaría que derrocar el liderazgo iraní traería caos y que no hay alternativa viable lista para gobernar.
La posibilidad de un nuevo diálogo diplomático entre Estados Unidos e Irán cobra forma después de las recientes declaraciones del presidente Trump. El mandatario estadounidense aseguró a CNBC que la campaña Israeli-americana en territorio iraní avanza "ahead of schedule" y que los líderes iraníes "want to talk, and I have agreed". Simultáneamente, medios como Al Arabiya reportaron que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, habría manifestado a su homólogo de Omán que el país está abierto a cualquier esfuerzo que conduzca a detener la escalada del conflicto.
En este contexto de tensiones pero también de señales de apertura, emerge la figura de Ali Larijani como un actor clave. Larijani ha sido designado por el Líder Supremo Jamenéi para asumir el control del gobierno iraní en caso de que algo sucediese al actual dirigente. Esto lo posiciona como un interlocutor potencial con autoridad y legitimidad dentro de la estructura de poder irania para impulsar cualquier negociación.
La estrategia que Larijani podría presentar ante Trump sería lo que algunos analistas describen como un "acuerdo de ensueño": un acuerdo que intercambie la supervivencia del régimen por las ganancias estratégicas que Washington ha perseguido. El argumento central sería que el derrocamiento de la cúpula dirigente iraní no garantizaría estabilidad regional, sino que, por el contrario, abriría la puerta a una posible anarquía. Además, alegan que no existe una alternativa viable lista para asumir el gobierno del país.
Esta propuesta representaría un cambio significativo en la dinámica del conflicto: de una búsqueda abierta del cambio de régimen a una negociación que reconozca la realidad política iraní y busque resultados pragmáticos. Si bien aún es temprano para hablar de certezas, los signos recientes sugieren que ambas partes podrían estar considerando seriamente la posibilidad de sentarse a conversar en lugar de continuar escalando un enfrentamiento que ha mostrado tener consecuencias impredecibles.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



