El recuerdo del desmayo de Vargas Lleras en Santander: cuando un viaje político terminó en angustia

Juan Carlos Celis, amigo cercano de Germán Vargas Lleras en Bucaramanga, rememora el desmayo que sufrió el exvicepresidente en diciembre de 2015 durante un evento de infraestructura vial en Santander. Los médicos determinaron que fue un cuadro convulsivo asociado a una lesión cerebral antigua agravada por el exceso de trabajo. Celis destaca el cariño genuino que Vargas Lleras sentía por la región y su gestión en proyectos como la doble calzada Bucaramanga-Pamplona.
Juan Carlos Celis guarda en la memoria uno de los momentos más tensos que vivió junto a su amigo Germán Vargas Lleras en Santander. Era diciembre de 2015 cuando el entonces vicepresidente se desplomó durante la suscripción de contratos de infraestructura vial. Celis, hijo del exsenador Bernabé Celis y quien le coordinaba la agenda en los viajes regionales, estaba presente cuando sucedió el episodio.
Fue un instante de puro susto. Vargas Lleras estaba dirigiendo unas palabras en el Anillo Vial cuando de repente guardó silencio, avanzó unos pasos, se llevó la mano al pecho y cayó desplomado frente a todos. "Fue algo muy angustiante porque nadie entendía qué estaba pasando", recordó Celis. Afortunadamente, lo trasladaron rápidamente a la clínica Carlos Ardila Lülle en Floridablanca, donde los médicos determinaron que había sufrido "un cuadro convulsivo asociado a una lesión estructural cerebral antigua y benigna", agravada por el agotamiento físico de sus extensas jornadas laborales. Los doctores descartaron problemas cardíacos y confirmaron que su condición era estable.
Los momentos que siguieron estuvieron marcados por la incertidumbre. Celis relata que el pánico se apoderó de todos debido a la importancia política del exvicepresidente y a la gravedad aparente de lo que estaba pasando. Sin embargo, la atención médica inmediata en Santander fue crucial. "Fue un momento de mucha angustia. Afortunadamente estaba cerca la clínica y recibió atención inmediata", expresó Celis.
Más allá de ese episodio difícil, lo que Celis quiso resaltar fue el amor genuino que Vargas Lleras sentía por Santander. "Siempre procuraba hacer trabajo de calle, caminar por parques, plazas de mercado, centros comerciales y hablar con la gente", cuenta. La última vez que estuvieron juntos fue hace casi un año en el Parque Santander, un espacio que el exvicepresidente frecuentaba con entusiasmo. Celis recuerda detalles que demuestran ese cariño: "Incluso se sabía el himno del departamento, algo que muy pocos políticos hacían".
Aunque Vargas Lleras nunca llegó a ser presidente de la República, su huella en Santander fue innegable. Desde su rol como vicepresidente gestionó proyectos importantes para la región: la doble calzada Bucaramanga-Pamplona, puentes estratégicos y el programa de vivienda "Mi casa ya". Celis destaca que "siempre estuvo dispuesto a ayudar a la región y dejó una huella importante". Estos recuerdos, mezclados con ese momento angustioso de 2015, conforman la memoria que muchos santandereanos guardan de quien fue una figura clave en el desarrollo infraestructural del departamento.
Fuente original: La FM - Colombia
