El petrismo acusa a Paloma Valencia de traición por diálogo con presidente ecuatoriano

La candidata presidencial Paloma Valencia confirmó que habló con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, para buscar mejorar las relaciones bilaterales y reducir aranceles a productos colombianos. El gobierno respondió con críticas severas: desde acusaciones de intervención extranjera hasta llamados a investigar posible "traición a la patria". Los funcionarios oficialistas cuestionan que Valencia busque apoyo de gobiernos extranjeros en plena campaña electoral.
La candidata presidencial Paloma Valencia metió las manos en un avispero político al confirmar que sostuvo una conversación con el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. El propósito de ese diálogo fue ratificar su intención de mejorar las relaciones con el país vecino si llega a la Casa de Nariño, aprovechando un anuncio del gobierno ecuatoriano que rebajó los aranceles a productos colombianos al 75%.
Valencia leyó el movimiento de Noboa como "un gesto de buena voluntad", pero sus palabras encendieron las alarmas en el petrismo. Los funcionarios del gobierno salieron a cuestionar duramente su acercamiento con el mandatario ecuatoriano, considerando que representaría una interferencia en asuntos internos colombianos.
El exgobernador de Nariño, Camilo Romero, fue de los primeros en arremeter. Catalogó el diálogo como "inaceptable" y sugirió que Noboa estaría metiendo las manos en la política colombiana. También criticó la rebaja de aranceles, argumentando que no compensa el impacto sobre los comerciantes y cuestiona la soberanía nacional.
La senadora Isabel Zuleta no se quedó atrás. Describió la actuación de Valencia como "abiertamente apátrida" e incluso pidió a la Corte Suprema de Justicia que investigue una posible injerencia internacional en el proceso electoral. En la misma línea, el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, fue más contundente aún. Afirmó que respaldar a un mandatario extranjero en este contexto constituye un "acto de traición a la patria. No tiene otra calificación respaldar a quien agrede a Colombia. ¡Indigno!" expresó.
La senadora María José Pizarro también sumó su voz de alerta, cuestionando estrategias de sectores políticos que, según su criterio, buscan apoyo externo en campañas electorales. Pizarro advirtió sobre los riesgos que esto representa para la democracia y la soberanía del país. La polémica pone en evidencia las tensiones diplomáticas entre Bogotá y Quito, y cómo esas fricciones se trasladan ahora al debate electoral colombiano.
Fuente original: Seguimiento