El Partido Conservador se retuerce en tensiones internas a semanas de las elecciones

El Partido Conservador vive una crisis interna marcada por divisiones entre sus líderes, con reclamos sobre mala gestión, falta de apoyo económico y persecución política. Tras una reunión tensa, varios dirigentes pidieron aplazar decisiones hasta después de Semana Santa. El partido está dividido en su apoyo a candidatos presidenciales, con tensión entre quiénes respaldan al presidente Efraín Cepeda y quiénes quieren ir con otros candidatos.
El Partido Conservador está viviendo una verdadera conmoción interna. Una reciente reunión de la colectividad dejó al descubierto todas las fracturas que lleva encima a pocas semanas de las elecciones al Congreso y la presidencia.
En esa reunión bastante tensa, varios dirigentes conservadores se lanzaron críticas sin filtro. Alfredo Ape criticó duramente la gestión del directorio, argumentando que ha llevado al partido a la debacle y que solo ha habido persecución. Miguel Barreto también expresó su inconformidad con el presidente actual, Efraín Cepeda, asegurando que el partido no le brindó garantías económicas mientras que a otros sí les hizo préstamos. Marcos Daniel Pineda se quejó de la persecución que dice haber padecido dentro de la colectividad.
Juana Carolina pidió algo más estructural: solicitó en seis ocasiones que Nadia Blel organizara giras regionales con los cinco precandidatos, sin importar quién ganara, para mantener viva la mística de las bases. Pidió además que se convocara a una convención. Todos estos líderes sienten que las bases los castigaron por las peleas internas, lo que resultó en la pérdida de curules en la Cámara y el Senado.
De unos sesenta asistentes, apenas unas ocho personas intervinieron. La tensión era tal que la reunión se levantó sin mayores conclusiones. Sin embargo, los nuevos electos entregaron una carta pidiendo que no se tomen decisiones importantes hasta después de Semana Santa, y solicitaron que se nombre a unos compromisarios para dialogar con las campañas presidenciales.
El dilema de fondo es claro: Cepeda está alineado con De la Espriella, pero las mayorías dentro del partido quieren ir con Paloma. Esta división muestra un conservatismo que está lejos de estar cohesionado de cara a unos comicios que prometen ser definitorios para la colectividad.
Fuente original: La FM - Colombia


