El oro vuelve a superar los 5 mil dólares mientras todos miran a la Reserva Federal
El oro repuntó esta semana y volvió a cruzar la barrera de los 5 mil dólares por onza, impulsado por la incertidumbre sobre las decisiones que tome la Reserva Federal estadounidense con las tasas de interés. Los bancos más grandes del mundo esperan que el metal siga subiendo porque persisten factores como las tensiones geopolíticas y la preocupación por la independencia de la entidad monetaria. La volatilidad en los precios ha sido extremadamente alta en los últimos meses.
Después de un salto del 2% el miércoles, el oro volvió a alcanzar la barrera psicológica de los 5 mil dólares por onza. El metal precioso es uno de esos activos que suena lejano cuando se habla de él, pero en realidad funciona como un termómetro de la confianza en la economía mundial. Cuando los inversores se asustan, compran oro. Cuando los gobiernos generan incertidumbre, el oro sube.
Lo que está moviendo los precios en estos momentos es la gran interrogante: ¿qué hará la Reserva Federal de Estados Unidos con las tasas de interés? Esto puede sonar aburrido, pero tiene implicaciones concretas. Si la Fed mantiene las tasas altas, el dinero en bancos rinde más intereses y el oro pierde atractivo. Si las baja, el oro se vuelve más atractivo porque no genera intereses pero es un refugio seguro. Los documentos publicados esta semana muestran que los funcionarios de la Fed fueron sorprendentemente cautelosos respecto a posibles recortes en las tasas cuando se reunieron a finales de enero.
Esta cautela podría generar un choque con el presidente Donald Trump, quien ha presionado públicamente para que bajen los costos de endeudamiento. Lo interesante es que si las tasas bajan, Trump estaría feliz pero eso también beneficiaría directamente al oro, porque haría más atractivo invertir en algo que no genera intereses pero sube de valor cuando hay turbulencia.
Por otro lado, el dólar estadounidense mantuvo su fortaleza esta semana después de que salieran datos que muestran que la economía de Estados Unidos sigue moviéndose. La producción industrial registró su mejor desempeño en casi un año y los pedidos de bienes de capital básicos superaron las expectativas. Un dólar fuerte generalmente presiona el oro hacia abajo, pero los expertos de grandes bancos como BNP Paribas, Deutsche Bank y Goldman Sachs siguen confiados en que el metal volverá a subir.
Los inversores también tienen los ojos puestos en Oriente Medio. Las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán siguen sin avances. Un funcionario estadounidense afirmó que los negociadores iraníes regresarían en dos semanas con propuestas detalladas, pero mientras tanto existe especulación sobre posibles operaciones militares que podrían durar semanas. Este tipo de incertidumbre geopolítica es exactamente el tipo de cosa que hace que los inversores busquen refugio en el oro.
En cuanto a los números concretos del cierre de esta semana, el oro al contado llegó a los 5 mil 4,32 dólares por onza. La plata subió más agresivamente con un avance del 2%, llegando a 78,78 dólares por onza. El platino se movió poco mientras que el paladio registró una ligera baja. La volatilidad sigue siendo el rasgo distintivo de estos mercados, especialmente desde la caída histórica que se presentó a finales de enero.
Fuente original: La República - Finanzas