El oro sube nuevamente ante tensiones en Oriente Medio, pero la semana dejó pérdidas
El precio del oro repuntó 1% el viernes gracias a la incertidumbre por el conflicto en Oriente Medio, que lo mantiene como inversión refugio para los temerosos. Sin embargo, la semana cierra con pérdidas de 3%, cortando una racha positiva de cuatro semanas anteriores. El metal acumula un alza de 18% en lo que va del año, impulsado por la volatilidad geopolítica y económica global.
El precio del oro repuntó este viernes recuperándose de la caída del día anterior, impulsado por la creciente preocupación de los inversionistas sobre una posible escalada del conflicto en Oriente Medio. La cotización al contado llegó a US$5.128,39, avanzando 1% en la sesión. A pesar de este repunte, la semana no fue positiva para el metal: acumula una pérdida de casi 3%, lo que marca el fin de una racha alcista que se mantenía desde hace cuatro semanas.
El oro actúa como un colchón de seguridad para los inversionistas en momentos de incertidumbre. Cuando la política internacional se tensa o cuando la economía da señales de debilidad, la gente busca refugiar su dinero en activos seguros. Eso es lo que está pasando ahora. Según Kelvin Wong, analista de OANDA, "los riesgos geopolíticos aún no están remitiendo. De hecho, podría haber un riesgo de escalada, dado que el ministro de Asuntos Exteriores iraní declaró recientemente en una entrevista que las fuerzas iraníes están preparadas para una invasión terrestre por parte de Estados Unidos o incluso de Israel. Eso está respaldando el precio del oro".
La tensión en Oriente Medio se intensificó cuando Irán lanzó una serie de ataques contra Israel, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Por su parte, Estados Unidos e Israel han llevado adelante una campaña militar contra objetivos iraníes. Los funcionarios estadounidenses, incluido el secretario de Defensa Pete Hegseth y el almirante Brad Cooper, dijeron que EEUU tiene municiones suficientes para continuar con los bombardeos de forma indefinida, lo que mantiene viva la tensión.
Lo que preocupa a los inversionistas es que este conflicto puede afectar los precios de la energía, lo cual a su vez alimenta la inflación. Por eso, aunque el oro está subiendo a largo plazo (acumula 18% de ganancias en lo que va del año alcanzando máximos históricos), su comportamiento en el corto plazo es errático. Wong advierte que los precios fluctuarán bastante, con un posible suelo en 5.040 dólares y un techo de resistencia en 5.280 dólares.
Otros metales preciosos también subieron: la plata avanzó 2,6% hasta US$84,26 por onza, el platino ganó 1,6% hasta US$2.154,60 y el paladio subió 2,2% hasta 1.665,21 dólares.
Fuente original: La República - Finanzas