El oro se sostiene en US$5.186 mientras petróleo y tensiones geopolíticas juegan a favor y en contra
El precio del oro apenas se movió el miércoles, cayendo apenas 0,1% a US$5.186 por onza. Los temores por inflación causados por la subida del petróleo presionan para que baje, pero la demanda como refugio seguro ante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán lo sostiene. El metal también sufre por la fortaleza del dólar y el aumento en los rendimientos de bonos del gobierno estadounidense.
El oro sigue sin encontrar una dirección clara en los mercados. El miércoles cerró prácticamente plano, cayendo apenas una décima de punto porcentual a US$5.186 por onza, mientras que los contratos de futuros para abril bajaron 0,9% a US$5.194. La estabilidad refleja una batalla entre fuerzas opuestas que tiran del precio en direcciones contrarias.
El principal factor de presión viene del lado del petróleo. Los precios del crudo están rebotando después de caídas anteriores, lo que reaviva los temores sobre la inflación en las economías mundiales. Cuando sube el precio de la gasolina y otros derivados, suben los costos generales, y esto normalmente hace que los bancos centrales mantengan las tasas de interés altas por más tiempo. Para los inversores eso es malo porque buscan oro como refugio cuando esperan que los bancos bajen las tasas. Pero hay algo que salva al oro: la inestabilidad geopolítica actual. Estados Unidos e Israel están en una guerra con Irán que acaba de entrar en su segunda semana, y esto preocupa a los inversores, quienes huyen hacia activos seguros como el oro.
Carlo Alberto de Casa, analista de Swissquote, explicó que el petróleo se está recuperando tras caídas previas, "confirmando que las tensiones aún no han terminado". Añadió que el oro ha permanecido "muy por encima de los US$5.000" sin variaciones significativas en días recientes. El conflicto ha provocado el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, una ruta marina crucial por donde pasa una quinta parte de todo el petróleo y gas natural licuado que se mueve en el mundo, lo que explica la volatilidad en los precios energéticos.
Pero el oro también enfrenta presiones de otros lados. El dólar se está fortaleciendo, lo que lo hace más caro para los compradores extranjeros. Al mismo tiempo, los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años están aumentando sus rendimientos, y eso reduce el atractivo del oro porque, a diferencia de los bonos, el metal amarillo no te paga intereses. "El alza del dólar y del rendimiento de los bonos a 10 años del Tesoro estadounidense también está ejerciendo presión sobre el lingote", afirmó De Casa.
En otros metales preciosos, el panorama fue más negativo. La plata cayó 1,4% a US$87,15 por onza, el platino perdió 1,2% a US$2.174,05 y el paladio descendió 0,9% a US$1.640,75. Los mercados siguen dubitivos sobre si la Agencia Internacional de la Energía puede estabilizar los precios del crudo mediante la liberación de reservas récord, ante los riesgos reales de interrupciones en el suministro por la crisis en Oriente Medio.
Fuente original: La República - Finanzas