El oro se hunde mientras el petróleo sube por tensiones entre EE.UU. e Irán
El precio del oro cayó este lunes por la falta de avances en negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, lo que disparó el precio del petróleo. La crisis en el estrecho de Ormuz mantiene la energía cara en todo el mundo, alimentando temores de inflación y tasas de interés más altas. Para los colombianos, esto significa presión al alza en los precios de gasolina y energía en los próximos meses.
Las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos e Irán siguen golpeando los bolsillos en los mercados financieros mundiales. Este lunes, el oro cedió terreno con una caída de 0,8%, cerrando en US$4.678,39 por onza, mientras que los futuros con entrega en junio perdieron 0,9%. La razón: el rechazo estadounidense a la respuesta iraní en las conversaciones de paz ha dejado claro que el conflicto de diez semanas seguirá generando incertidumbre.
Detrás de esta caída está un fenómeno encadenado que afecta toda la economía global. El estrecho de Ormuz, por donde pasa una buena parte del petróleo mundial, permanece prácticamente cerrado. Esto significa escasez de suministros energéticos, y cuando escasea algo, su precio sube. El crudo se ha disparado, lo que directamente presiona los precios de la gasolina, el diésel y la energía eléctrica en países como Colombia. Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade, lo resume así: "Básicamente, estamos asistiendo a cómo se desvanecen las esperanzas de un acuerdo (de paz) inminente, y el oro está sintiendo el impacto de la nueva subida de los precios del crudo".
El oro es históricamente considerado un refugio seguro cuando hay inflación, pero aquí viene la paradoja incómoda: si el petróleo caro provoca inflación, los bancos centrales suben las tasas de interés para controlarla. Y cuando suben las tasas, el oro (que no genera intereses ni dividendos) se vuelve menos atractivo. Por eso baja. Para el colombiano promedio, esto se traduce en una potencial espiral: gasolina más cara hoy, inflación mañana, y tasas de crédito más altas para hipotecas, vehículos y tarjetas de crédito.
La Reserva Federal estadounidense ya identificó la guerra en Irán y su impacto en los precios energéticos como una de sus mayores preocupaciones para la estabilidad financiera. Los inversores ahora atentos al índice de precios al consumidor de Estados Unidos que se conocerá esta semana, buscando señales sobre cómo actuará la FED en los próximos meses.
En un contexto más amplio, el analista Waterer proyecta que el oro oscilará entre US$4.400 y US$4.800 mientras persista este "punto muerto de alto el fuego sin acuerdo de paz". Mientras tanto, otros metales preciosos también sufrieron: la plata subió 0,4%, el platino cayó 0,7% y el paladio bajó 0,6%.
Fuente original: La República - Finanzas