El oro se desploma por fortaleza del empleo en Estados Unidos que frena recortes de tasas
Los datos de empleo más fuertes de lo esperado en enero enfriaron las esperanzas de que la Reserva Federal baje las tasas de interés pronto. Esto hizo caer los precios del oro, que depende de tasas bajas para resultar atractivo. El dólar se fortaleció con las noticias, presionando aún más los metales preciosos hacia la baja.
Los inversionistas en oro recibieron un golpe el jueves cuando la economía estadounidense mostró señales de vigor inesperado. El mercado laboral norteamericano creó 130 mil empleos en enero, muy por encima de los 70 mil que los analistas esperaban. Esto cambió completamente el panorama para quienes apostaban por recortes de tasas de interés en las próximas semanas.
La caída fue inmediata. El precio del oro al contado bajó 0,3% hasta los 5.064,29 dólares por onza, mientras que los contratos de futuros para abril perdieron 0,2%. La plata sufrió aún más, desplomándose 0,7% después de haber subido el día anterior.
¿Por qué? Aquí viene lo importante para entender su billetera. El oro no produce intereses. Es solo un metal que guardas en la bóveda. Cuando la Reserva Federal mantiene tasas bajas, es decir, los bancos pagan poco por tener dinero en cuenta, el oro se vuelve atractivo: al menos no pierdes comprando oro. Pero si las tasas suben o se mantienen altas, ese dinero rinde más en el banco. Por eso los inversionistas huyen del oro cuando ven que las tasas van a durar más tiempo.
Ole Hansen, estratega de materias primas de Saxo Bank, lo resumió así: "El oro retrocedió desde más de US$5.100 y la plata desde más de US$86 después de que los datos de empleo en Estados Unidos, mejores de lo esperado, moderaron las expectativas de una inminente bajada de tasas por parte de la Fed, lo que impulsó al alza al dólar". El dólar más fuerte también castiga el oro, porque cuando el billete verde sube, los metales se vuelven más caros para compradores internacionales.
La Reserva Federal claramente va a esperar. Los datos mostraban además que el desempleo cayó a 4,3%, confirmando que el mercado laboral comenzó 2026 con solidez. Esto convence a los responsables de la política monetaria de que no necesitan prisa alguna en bajar tasas de interés, contradiciendo las esperanzas que muchos tenían hace poco.
Los inversionistas ahora están atentos a dos reportes clave que saldrán esta semana: los datos sobre solicitudes de subsidio por desempleo y los números de inflación del viernes. Esos números dirán más sobre cuánto tiempo la Fed mantendrá las tasas donde están, y eso, directamente, determinará el precio del oro en los próximos meses.
Fuente original: La República - Finanzas