El Niño amenaza con dejar sin agua a municipios del sur del Atlántico
El fenómeno de El Niño tiene en vilo a comunidades del sur atlántico por el riesgo de desabastecimiento de agua potable. Municipios como Luruaco, Manatí y Candelaria ya reportan dificultades en el servicio. Líderes locales advierten que no se tomaron medidas preventivas a tiempo, aunque el Canal del Dique tuvo buenos niveles hace poco. La Gobernación activó un plan de contingencia con monitoreo constante y posibles acciones como dragados y distribución por carrotanques.
En el sur del Atlántico crece la preocupación por lo que viene. Las comunidades de la zona están con los ojos puestos en el cielo, esperando lluvia, porque El Niño ha llegado y con él la amenaza de quedarse sin agua. No es un problema menor: afecta a todo el mundo, desde las familias que necesitan agua para beber hasta los ganaderos, los pescadores y toda la fauna que depende de estas fuentes hídricas.
Lo que más molesta a los líderes comunitarios es que vieron venir la tormenta y dicen que las autoridades no actuaron a tiempo. Hace apenas unos meses el Canal del Dique traía buenos niveles de agua, una ventana de oportunidad que pudieron aprovechar para llenar el embalse del Guájaro y preparar los canales de drenaje. Pero eso no sucedió. Ahora, en las últimas semanas, el Canal ha bajado progresivamente y ya hay municipios como Luruaco, Manatí, Candelaria, Santa Lucía, Campo de la Cruz y Repelón que están sintiendo los primeros aprietes en el servicio de agua potable.
Desde la Gobernación del Atlántico dicen que no van a quedarse con los brazos cruzados. Lady Ospina, secretaria de Agua Potable y Saneamiento Básico, explicó que están activando un plan de contingencia y realizando monitoreo diario de los niveles de los ríos y las bocatomas que alimentan los acueductos. Si las cosas se ponen críticas, ya tienen pensado hacer dragados profundos, adecuar canales y usar carrotanques para llevar agua a donde sea necesario.
Pero hay otro problema que complica todo esto: durante las sequías aumenta el robo de agua. Tanto la Gobernación como Triple A, la empresa que maneja el servicio, han tenido que hacer operativos para frenar conexiones ilegales. Hace poco detectaron varias en el tramo Sabanagrande-Polonuevo, y lograron recuperar un caudal importante que ahora puede ir a abastecer comunidades del departamento.
Fuente original: Diario del Norte


