El Magdalena se viste de verde con proyectos ambientales del Gobierno Nacional

El Ministerio de Ambiente está ejecutando varias iniciativas en el Magdalena para restaurar ecosistemas y proteger la biodiversidad. Entre ellas destacan el proyecto Müse'si, que busca sembrar 700.000 árboles nativos con la comunidad arhuaca; la siembra de uva de playa en Ciénaga para frenar la erosión costera; y la recuperación de arrecifes coralinos en Santa Marta. Estas acciones responden a un compromiso ambiental más amplio que incluye educación sobre reciclaje, negocios verdes y protección de páramos.
En el Magdalena está germinando una apuesta seria por recuperar los ecosistemas dañados. El Ministerio de Ambiente, a través de varios proyectos, está trabajando codo a codo con las comunidades locales para devolver la vida a territorios que hace años vienen pidiendo a gritos una intervención. No es solo una iniciativa aislada, sino parte de una estrategia más grande que ha tomado fuerza en las regiones del país.
El ministro Carlos Eduardo Correa lo explicó con claridad: "Hemos logrado consolidar una agenda ambiental en el país que tiene como centro la conservación de la biodiversidad y la protección de los recursos naturales y por eso es que las comunidades han sido involucradas en los proyectos que venimos ejecutando desde el Ministerio de Ambiente, porque son los que están en el territorio y los primeros llamadas a cuidarlo". La idea central es que quien vive en el territorio es quien mejor sabe cómo protegerlo.
El Proyecto Müse'si es quizás el más ambicioso en la región. En asocio con Conservación Internacional, busca sembrar 700.000 árboles nativos junto a la comunidad arhuaca de la Sierra Nevada. No es solo plantar árboles al azar: el ministerio ha capacitado a 21 viveristas arhuacos en la construcción de viveros, propagación de plantas, siembra y monitoreo. Para Correa, este proyecto muestra lo mejor de lo que se puede hacer cuando se respeta el conocimiento ancestral: "Los mismos indígenas están sembrando y restaurando, ellos tienen el conocimiento porque han sido los guardianes de este gran patrimonio natural del Caribe y del país".
En Ciénaga, la erosión costera es una herida abierta desde hace más de dos décadas. Ahora hay esperanza. Con apoyo del gobierno alemán, se plantarán 1.5 kilómetros de uva de playa para proteger la línea costera. Alexander Álvarez Huguet, presidente de la Junta Administradora Local Mar Caribe, reconoció que "este es un proyecto que nació desde las entrañas de la misma comunidad", fruto de años de mesas de trabajo con el ministerio. Se invertirán 360 millones de pesos en sembrar 15.000 plántulas y construir un vivero que además generará ingresos para los cienagueros.
Santa Marta, por su parte, es escenario del programa "Un millón de corales por Colombia", el primero de su tipo en el mundo. Hasta ahora se han cultivado más de 190.000 fragmentos de coral, con el objetivo de recuperar 200 hectáreas de arrecife coralino. La iniciativa suma esfuerzos de la Corporación Autónoma Regional, el Acuario Rodadero, pescadores artesanales y guías turísticos.
El Magdalena también está en la onda de los negocios verdes. En el departamento hay 78 iniciativas que producen cuidando el ambiente, parte de los 4.000 negocios verdes registrados en todo el país que generan más de 44.000 empleos y ventas que superan los 700 mil millones de pesos al año.
La educación ambiental también toma fuerza a través de la Escuela Nacional de Formación Ambiental Savia, que ya ha distribuido viveros escolares en el territorio (30 en Magdalena), otorgado 4.000 becas y llegado con acciones ambientales a 40.000 personas. Está claro que la tarea de reverdecer a Colombia es cosa de todos.
Fuente original: Periódico La Guajira
