El gasto de los colombianos se desmorona más rápido de lo que temían los economistas

Los hogares colombianos están comprando menos de lo esperado: el comercio minorista creció apenas 7,8% en enero cuando se pronosticaba 10%. El culpable es claro: tasas de interés altas que desaniman las compras de casas y carros, caída en la construcción de viviendas a niveles históricos, y menos venta de combustibles. Si esto sigue así, el país crecerá menos: 2,4% en 2026 y apenas 2,1% en 2027.
Los bolsillos de los colombianos están apretándose más de lo que los economistas imaginaban hace unos meses. Según el más reciente análisis del Banco de Bogotá, el consumo de los hogares comenzó 2026 con una caída más pronunciada de la esperada, lo que tendrá consecuencias directas en cuánto crece la economía del país en los próximos años.
La sorpresa llegó en los números del comercio minorista: en enero, las ventas en tiendas, supermercados y demás negocios crecieron apenas 7,8% comparado con el mismo mes del año anterior. Suena como un número positivo, pero no lo es: los analistas esperaban un crecimiento del 10%. Esta es la segunda cifra más baja de los últimos doce meses. Lo preocupante es que el consumo ha sido el motor principal que mantiene a flote la economía colombiana, y si se desacelera tanto, arrastra todo lo demás hacia abajo.
¿Qué está pasando realmente? Las tasas de interés están en niveles muy altos, lo que hace que pedir crédito sea costoso. Cuando alguien quiere comprar una casa o un carro, casi siempre necesita un préstamo, y con estas tasas, muchos prefieren esperar. El efecto es inmediato: la construcción de viviendas se desplomó. En enero, apenas iniciaron 5.200 obras nuevas, el nivel más bajo para un enero en toda la historia del país. Normalmente se construyen alrededor de 12.000 viviendas en ese mes.
Las ferreterías y pinturas, que venden materiales de construcción, son las que más sienten el golpe. Pasaron de crecer 7,6% en diciembre a caer 2,2% en enero. Las ventas de combustible también se hundieron: cayeron 5,1%, el peor resultado desde septiembre de 2024. Todo esto ocurre incluso cuando los precios de la gasolina se han mantenido estables, lo que significa que la gente sencillamente está comprando menos.
No todo va mal en el comercio. Los sectores que no dependen de crédito están aguantando mejor. La gente sigue comprando computadoras, electrodomésticos, artículos de aseo, alimentos y ropa, porque financia estas compras directamente con su sueldo, sin necesidad de endeudarse. Pero este menor gasto en bienes grandes como viviendas y vehículos es un problema más grave para la economía general.
El Banco de Bogotá ajustó sus proyecciones hacia abajo. Espera que Colombia crezca 2,4% en 2026, menos que el 2,6% que creció en 2025. Y la tendencia empeora: para 2027 proyecta un crecimiento de apenas 2,1%. Todo esto en un contexto donde hay incertidumbre política local, tasas de interés altas en el mundo entero, y una demanda interna que va perdiendo gasolina. La conclusión es clara: la pérdida de fuerza del consumo de los hogares será uno de los principales frenos para la economía colombiana en los próximos años.
Fuente original: Portafolio - Economía