El fantasma del racionamiento regresa: qué dicen los expertos sobre el Niño y la energía en Colombia
Con la llegada inminente del fenómeno del Niño y un crecimiento en la demanda de energía que no se acompaña con nuevas capacidades de generación, Colombia enfrenta nuevamente el riesgo de racionamiento eléctrico. Los expertos advierten que los embalses son clave para evitar una crisis energética, mientras que autoridades trabajan en mantener altos niveles de agua y activar programas de ahorro. Aunque no hay amenaza inmediata, la combinación de factores podría complicar el panorama en los próximos meses.
Cada vez que llega una temporada seca, en Colombia vuelve a rondar la posibilidad de un racionamiento de energía. Y aunque el fenómeno del Niño no es novedad para quienes estudian el clima, la inquietud sobre sus efectos en el sistema eléctrico se ha intensificado en los últimos casi diez años. Esta vez, la alarma está más justificada por una combinación de factores que preocupa a especialistas del sector.
Santiago Ortega, director de Innovación Emergente y Energía Sostenible, explicó la magnitud del problema: "En este momento, el Niño que viene parece mucho más largo. Las probabilidades de que entre el Niño son mucho mayores, de que se vaya hasta el otro año. Y de nuevo, hoy tenemos más demanda de energía, entonces, tenemos más demanda de energía con una oferta que no crece a cómo debe crecer, digamos que la cosa se complica un poco". El panorama se torna complicado cuando se observa que mientras los colombianos consumen más electricidad, la infraestructura de generación no acompaña ese ritmo de crecimiento.
Por eso, la estrategia actual se centra en mantener al máximo los niveles de agua en los embalses, que funcionan como el colchón del sistema. Para esta semana, Antioquia destaca con el mayor volumen útil en sus depósitos de agua con el 81.29%, con Hidroituango como referente. John Maya, gerente de EPM, destacó la importancia del embalse de Guatapé: "Hoy el embalse de Guatapé, que es un embalse multimanual. ¿Qué quiere decir eso? Que nos resiste un año. Los otros embalses de Colombia pueden resistir 2 o 3 meses. En cambio este nos resiste un año. Esa es la reserva que tiene Colombia. Mientras más subamos este nivel, hoy estamos en el 82% más garantía vamos a tener de pronto no llegar a un racionamiento".
Sin embargo, cada día que pasa sin lluvia es un día perdido en la llenada de estos depósitos. Alejandro Arbeláez, gerente de la Sociedad Hidroituango, lo expresó de manera clara: "Tenemos cada vez menos lluvia para llenar los diferentes embalses incluido el embalse de Hidroituango. Cada día que avancemos, va a ser un día que perdemos en la llenada del embalse".
Frente a esta realidad, los expertos coinciden en que no basta con esperar. Es necesario activar programas de ahorro y eficiencia energética en hogares y empresas, reforzar proyectos con fuentes alternas de generación y trabajar en regulaciones que obliguen a consumir de manera más responsable. Solo así es posible reducir la presión sobre un sistema que, sin estas medidas, podría estar al borde del colapso cuando el Niño esté en su mayor intensidad.
Fuente original: Telemedellín

