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El estrés de relaciones tóxicas acelera el envejecimiento del cuerpo, según estudio científico

Fuente: El Tiempo - Vida
El estrés de relaciones tóxicas acelera el envejecimiento del cuerpo, según estudio científico
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Una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences muestra que las personas conflictivas en nuestro entorno cercano aceleran nuestro envejecimiento biológico. Cada relación negativa adicional se asocia con un envejecimiento 1,5 por ciento más rápido, equivalente a nueve meses más de edad biológica. El efecto es especialmente fuerte en relaciones familiares problemáticas que se mantienen por obligación, y afecta más a mujeres, fumadores y personas con antecedentes de adversidades en la infancia.

No todas las relaciones cercanas nos hacen bien. Algunos vínculos, por el contrario, pueden deteriorar nuestra salud de formas que ni imaginamos. Un reciente estudio científico ofrece evidencia preocupante sobre cómo las personas que constantemente nos generan estrés impactan directamente en nuestro cuerpo.

Los investigadores denominan "hasslers" a esas personas conflictivas que complican la vida cotidiana y generan estrés recurrente. El hallazgo inquietante es que aproximadamente el 30 por ciento de la población reporta tener al menos una de estas personas en su red social cercana. Y el costo físico es medible: cada persona conflictiva adicional se asocia con un envejecimiento biológico más rápido, traducido en un ritmo de envejecimiento aproximadamente 1,5 por ciento mayor. En números concretos, esto equivale a cerca de nueve meses adicionales de edad biológica comparado con personas de la misma edad cronológica.

Durante años, el análisis de las relaciones sociales se ha enfocado principalmente en sus beneficios: el apoyo emocional, la compañía, el bienestar general. Sin embargo, este estudio destaca un aspecto que había quedado en segundo plano: las relaciones también pueden ser fuentes de estrés crónico, y ese estrés prolongado tiene efectos fisiológicos reales y medibles en nuestro organismo.

Para llegar a estos hallazgos, los investigadores utilizaron relojes epigenéticos, herramientas que permiten estimar la velocidad del envejecimiento basándose en marcadores biológicos obtenidos de muestras de saliva. De esta manera, lograron conectar dinámicas sociales cotidianas con cambios concretos en el cuerpo.

Un resultado particularmente revelador fue descubrir que no todos los vínculos negativos afectan igual. Las relaciones familiares problemáticas, aquellas que a pesar del conflicto se mantienen por obligación, mostraron una asociación más fuerte con el envejecimiento acelerado. En cambio, los conflictos con la pareja no evidenciaron un efecto significativo en este análisis.

El estudio también identifica grupos más vulnerables: mujeres, personas con peor estado de salud, fumadores diarios y quienes vivieron experiencias adversas en la infancia tienen más probabilidades de reportar este tipo de relaciones en su entorno. Más allá del envejecimiento biológico, estas dinámicas se relacionan con otros problemas de salud como mayor inflamación, peor percepción del bienestar general, síntomas de ansiedad o depresión y condiciones físicas menos favorables.

Aunque los autores aclaran que no establecen una relación causal directa, los hallazgos abren una línea de investigación poco explorada. En lugar de centrarse únicamente en la soledad o el aislamiento, proponen mirar la "cara oscura" de relaciones que, aunque están presentes en nuestras vidas, deterioran nuestro bienestar. La investigación sugiere que repensar las estrategias de salud pública podría incluir reducir la exposición a relaciones dañinas, además de fortalecer los vínculos positivos, como una pieza clave para promover un envejecimiento más saludable.

Fuente original: El Tiempo - Vida

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