El equipo cordobés que llevó a Abelardo de la Espriella a la Presidencia

Tras la victoria electoral de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial, salió a la luz el trabajo de un grupo de cordobeses que fue determinante en la organización de la campaña en la región. Liderados por la gerente María Paula Tejada y su esposo Salín Ghisays, empresarios y dirigentes locales trabajaron sin descanso movilizando votantes y fortaleciendo la estructura política. El equipo consolidó una campaña que terminó llevando a un hijo de Córdoba a la Casa de Nariño.
Cuando Abelardo de la Espriella se alzó con la victoria en la segunda vuelta presidencial, comenzaron a emerger los nombres de quienes estuvieron detrás de esa conquista electoral. En Córdoba, el departamento que lo vio nacer, fue un grupo de cordobeses el que asumió los roles más cruciales para lograr llevar la campaña a buen puerto.
Al timón de este equipo estuvo María Paula Tejada como gerente de campaña, acompañada por su esposo, el empresario y dirigente Salín Ghisays, quienes pilotearon la estrategia en el territorio. El empresario Jorge Méndez, propietario de Menderk y Honesto, también fue una pieza clave en el engranaje. Estos nombres y otros líderes locales se entregaron de lleno a la labor de movilizar simpatizantes y fortalecer toda la maquinaria política del movimiento.
Hacia el final de la campaña, Lina Pineda, directora de Long Play Band, se convirtió en una de las caras más reconocibles del movimiento. Su presencia animando concentraciones y participando en los principales eventos fue fundamental para mantener viva la energía entre los votantes.
Lo que este grupo de cordobeses logró demostrar es que el trabajo organizado, el liderazgo genuino y la capacidad de trabajar como un solo equipo sí dejan huella. Su labor no solo se reflejó en las urnas, sino en haber llevado a un hijo de Córdoba hasta la Presidencia de la República, un logro que el departamento no olvidará fácilmente.
Fuente original: Chicanoticias