El dólar se fortalece con sorpresa en empleos de Estados Unidos; petróleo sube por tensión con Irán
El dólar colombiano cerró al alza después de que Estados Unidos reportara un empleo más fuerte del esperado en enero, con 130.000 nuevos puestos de trabajo. Los bancos centrales ahora apuestan menos a rebajar tasas de interés, lo que sostiene la divisa estadounidense. El petróleo también subió impulsado por la fragilidad en negociaciones entre Washington e Irán y señales de menor oferta global.
El dólar colombiano terminó el miércoles en alza, pasando de $3.659,71 a $3.671,12 pesos, ganando $11,41 en la jornada. El movimiento no fue por debilidad de nuestra moneda sino por noticias que llegaron desde Washington: Estados Unidos reveló que su economía creó 130.000 empleos en enero, una cifra mejor a lo que los analistas esperaban.
Esto suena lejano, pero tiene consecuencias reales en tu billetera. Cuando la economía estadounidense va mejor de lo previsto, los inversionistas confían más en el dólar y lo compran. Además, empleos sólidos significan que la Reserva Federal, el banco central gringo, probablemente no baje sus tasas de interés tan rápido como antes pensaba. Un dólar fuerte en el mundo afecta directamente a los colombianos: si necesitas dólares para viajar o importar, te cuesta más caro.
Los datos de empleo vinieron acompañados de otras sorpresas positivas. La tasa de desempleo cayó a 4,3% desde 4,4%, y los salarios crecieron 0,4% en el mes, superando también lo esperado. Esto confirmó que la economía estadounidense está más robusta de lo que muchos creían hace semanas.
En el mercado de futuros, los operadores redujeron sus apuestas a que la Reserva Federal recorte las tasas de interés. Antes calculaban casi 60 puntos básicos de reducción para diciembre, pero después de estos números, menos inversores apuestan por eso. Un dólar que no baja en rendimiento se vuelve más atractivo.
En el frente petrolero, los precios subieron el miércoles. El barril Brent alcanzó $69,78, ganando $0,98 en la jornada. El crudo estadounidense (West Texas Intermediate) avanzó a $64,91, subiendo $0,95. Dos factores empujaron esta alza: primero, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear siguen frágiles, lo que genera incertidumbre sobre el suministro mundial. El presidente Trump mencionó la posibilidad de enviar un segundo portaaviones a Oriente Medio, aunque ambos países preparan conversaciones para evitar un conflicto.
Segundo, los depósitos mundiales de petróleo bajaron, lo que sugiere que la demanda absorbe más crudo del que se produce. Según Giovanni Staunovo, analista de UBS, "la continua tensión en Oriente Medio sigue respaldando los precios, aunque hasta ahora no ha habido ninguna interrupción del suministro". Sin embargo, Tamas Varga, de PVM Oil Associates, nota que aunque "el discurso sigue siendo beligerante en ocasiones, no hay indicios, al menos por ahora, de una escalada".
Para el colombiano común, esta combinación importa: un dólar más fuerte encarece las importaciones y el costo de vida, mientras que un petróleo más caro beneficia a los productores de crudo del país, aunque no siempre se traduce en beneficios para el consumidor final.
Fuente original: La República - Finanzas