El dólar cae tras inflación más baja de lo esperado en Estados Unidos
La moneda estadounidense se depreció después de que la inflación en Estados Unidos resultara menor a lo previsto, relajando las expectativas de aumentos en las tasas de interés. El petróleo también subió levemente pero sigue en camino a una segunda semana a la baja, debido a la reducción de temores sobre conflictos en Medio Oriente. Los mercados responden a una mezcla de señales: empleo fuerte pero inflación controlada, lo que complica las decisiones de la Reserva Federal estadounidense.
El dólar terminó la semana en baja después de que los datos de inflación estadounidense llegaran más bajos de lo esperado. El índice de precios al consumidor, conocido como IPC, se ubicó en 2,4% anualizado cuando el mercado anticipaba 2,5%. Esta pequeña diferencia tiene impacto real: cuando la inflación baja más de lo que se preveía, las tasas de interés tienden a no subir tan rápido, lo que hace menos atractivo invertir en dólares. La moneda cerró a 3.652,91 pesos, una caída de 12,87 frente a la TRM oficial que se estableció en 3.665,78 pesos.
Lo interesante de esta semana fue la tensión entre dos mensajes contradictorios. A principios de semana, el mercado laboral estadounidense mostró cifras muy sólidas, lo que normalmente presionaría para que la Reserva Federal suba las tasas de interés. Pero ahora, con esta inflación más moderada, los operadores reconceptualizaron sus apuestas. Joachim Klement, director de estrategia de Panmure Liberum, lo explicó así: "Lo que podría ayudar al mercado es que la inflación sea más moderada de lo esperado". El analista agregó que "los sólidos datos del mercado laboral de principios de esta semana han reducido las esperanzas de que la Fed recorte los tipos de interés; sin embargo, si la inflación continúa enfriándose, creemos que la Fed podría estar dispuesta a añadir más recortes de tipos". En otras palabras, si la inflación sigue bajando, el banco central podría reducir esas tasas de interés más agresivamente, algo que generalmente debilita el dólar.
En el mercado del petróleo también hay movimientos. El crudo Brent subió 0,4% a 67,81 dólares el barril, mientras que el WTI estadounidense ganó 0,4% a 63,09 dólares, recuperándose después de caídas del día anterior. Pero no se dejen engañar por estos pequeños repuntes: ambas referencias van camino a registrar descensos en la semana, de 0,3% el Brent y 0,7% el WTI.
La razón de esta debilidad es que desapareció uno de los principales miedos que había impulsado los precios al alza. A principios de semana, los mercados estaban nerviosos porque Estados Unidos podría atacar instalaciones nucleares iraníes, lo que habría interrumpido el suministro de petróleo de Oriente Medio. Pero el jueves, el presidente Donald Trump comentó que Washington podría llegar a un acuerdo con Irán dentro del próximo mes, lo que tranquilizó a los inversionistas y bajó los precios del crudo.
Otros factores también presionan a la baja. La Agencia Internacional de la Energía revisó sus proyecciones y ahora espera que la demanda mundial de petróleo este año sea más débil de lo calculado anteriormente, mientras que la oferta global superará la demanda. Además, Estados Unidos reportó un aumento masivo en sus reservas de crudo. Y hay otra variable importante: la administración estadounidense está preparándose para emitir más permisos que flexibilicen las sanciones sobre el petróleo venezolano. El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, afirmó que las ventas de crudo de Venezuela controladas por Estados Unidos han sumado más de mil millones de dólares desde enero, con expectativa de otros 5.000 millones en los próximos meses. Un mayor suministro de petróleo en el mercado mundial tiende a presionar los precios hacia abajo.
Fuente original: La República - Finanzas