ÚltimasNoticias Colombia

Economía y Finanzas

El debate sobre eliminar exámenes de admisión vuelve a Colombia después de tres décadas

Fuente: Portafolio - Economía
El debate sobre eliminar exámenes de admisión vuelve a Colombia después de tres décadas
Imagen: Portafolio - Economía Ver articulo original

El ministro de Educación propone avanzar hacia universidades sin exámenes de admisión, retomando una discusión que el país consideró en los años 90. La idea es reducir barreras de acceso, pero el sistema estatal aún no tiene capacidad para recibir a todos los aspirantes. El dilema central: cómo ampliar cobertura sin sacrificar calidad ni la diferenciación entre instituciones.

Después de tres décadas, Colombia vuelve a debatir si las universidades deberían eliminar sus exámenes de admisión. Esta vez, la propuesta viene del ministro de Educación, Daniel Rojas Medellín, quien plantea que la educación debe entenderse como un derecho sin barreras. El cuestionamiento es legítimo: si casi todas las personas quieren estudiar, ¿tiene sentido que pruebas de ingreso cierren puertas? El ministro sostiene que "la calidad aumenta cuando aumenta la cobertura", argumentando que en territorios sin opciones de educación superior es difícil hablar de calidad real.

El problema es que el sistema actual simplemente no tiene suficientes sillas universitarias. Las universidades públicas ya están saturadas, por eso los exámenes de admisión siguen siendo necesarios como mecanismo de filtro. El ministro lo reconoce: mientras no se amplíe la capacidad estatal, estos filtros van a permanecer. La propuesta apunta a un cambio gradual, a medida que el sistema pueda absorber más estudiantes.

Lo que complica el asunto es que algunos exámenes cumplen otras funciones además de seleccionar. Los académicos advierten que las universidades usan estas pruebas como herramientas para diferenciarse entre sí: una universidad prestigiosa busca estudiantes con ciertos puntajes para mantener su reputación. Si se eliminan los exámenes, ¿cómo se marcan esas diferencias institucionales?

Algunos programas universitarios ya han optado por una alternativa: usar los resultados del examen Saber 11 como criterio de selección en lugar de hacer su propia prueba. La lógica es práctica: evita que terceros manipulen los procesos y libera recursos que las universidades pueden destinar a otras áreas. Además, una prueba estandarizada nacional podría funcionar con reglas más claras, considerando contextos académicos y sociales de estudiantes de diferentes regiones.

La tensión de fondo es antigua: ¿el sistema debe premiar el mérito individual o garantizar acceso universal? No hay respuesta fácil. Si se abren las puertas sin exámenes pero sin ampliar la oferta de cupos, simplemente entraría más gente a carreras saturadas. Si se mantienen los exámenes muy restrictivos, se cierran oportunidades a quienes vienen de contextos educativos frágiles. Por eso el debate que comenzó en los años 90 sigue vigente: porque toca el nervio de qué tipo de país queremos ser.

Fuente original: Portafolio - Economía

Noticias relacionadas