El cuadro de Abelardo no retrata esclavitud: la verdad detrás de la pintura que Petro malinterpretó

Un cuadro en la casa de Abelardo de la Espriella generó polémica en redes porque se interpretó como una escena de esclavitud. El presidente Petro criticó la pintura en público, pero la realidad es diferente: se trata de una obra del artista Cristo Hoyos que representa Las Farotas de Talaigua, una danza que conmemora la resistencia indígena contra los conquistadores españoles, no la esclavitud africana.
Un cuadro colgado en la sala de la casa del candidato Abelardo de la Espriella se convirtió en viral en las redes sociales. La pintura muestra a una mujer blanca adulta junto a un hombre negro vestido de mujer, arrodillado a su lado. A simple vista, muchos interpretaron la imagen como una representación de la esclavitud, una de las épocas más traumáticas para las comunidades negras colombianas. Las críticas llegaron lejos: cientos de usuarios cuestionaron al candidato, y hasta el presidente Gustavo Petro entró en la discusión.
En un evento político en la Plaza de Toros de Cartagena, Petro se dirigió a los asistentes con palabras duras sobre la obra. "Una señora, algo de edad, blanca, y abajo un esclavo disfrazado por ella para tomarse la pintura, porque no había foto. Una blanca y un esclavo negro (...) ¿Este señor lo exhibe o realmente quiere que ese sea su sueño, vuelto realidad?", expresó el mandatario. Añadió además: "¿Por qué hoy se exhiben esas fotos? ¿Por qué se exhibe eso que creen que es arte y con orgullo muestran a los periodistas? Y el periodista no dice ni pregunta, 'oye, ¿por qué tienes ese cuadro en donde la blanca es superior al esclavo negro?'". Con esto, el presidente amplificó la narrativa equivocada que circulaba en redes.
Pero la realidad del cuadro es muy otra. La pintura es una obra de Cristo Hoyos, un pintor cordobés e historiador especializado en memoria, historia y reflexiones sobre la violencia en Colombia. Lo que representa es la danza de Las Farotas de Talaigua, una tradición ancestral del Caribe colombiano que honra la resistencia y rebelión indígena contra los conquistadores españoles, no un acto de esclavitud africana.
La historia de Las Farotas viene de tiempos de la colonización española en Talaigua Nuevo, en el departamento de Bolívar. Durante ese período, los soldados españoles aprovechaban las noches cuando los hombres indígenas salían a cazar para entrar a los pueblos y abusar de las mujeres, además de secuestrar a varias. El cacique Talygua, cansado de esta situación, ideó un plan de resistencia. Seleccionó a doce guerreros indígenas y los vistió con ropas femeninas iguales a las que usaban las mujeres españolas de la época. Las mujeres reales se escondieron, mientras que el resto de hombres salió como si fuera una noche normal de cacería.
Cuando los españoles llegaron creyendo encontrar mujeres desprotegidas, cayeron en una emboscada. Los guerreros indígenas los atacaron y mataron a la mayoría. Según la tradición oral, dejaron vivos a algunos para que propagaran el mensaje de que las mujeres debían ser respetadas. De este acto de valentía y resistencia nació la danza de las Farotas, una celebración cultural que cada año rememora esa página de lucha indígena contra la opresión colonial.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

