El color de tu corbata importa más de lo que crees en los negocios
Los expertos en psicología del color aseguran que la corbata que uses en una reunión de negocios transmite mensajes específicos sobre ti: el rojo comunica poder, el azul seguridad, el púrpura confianza en uno mismo, y los tonos tierra funcionan mejor si trabajas con personas. Cada color tiene un impacto diferente según el contexto, la cultura y lo que quieras lograr profesionalmente. La clave está en elegir el tono correcto para la ocasión.
Joshua Blue, subdirector de una escuela en Hong Kong, tiene una estrategia poco convencional para sus reuniones: usa corbatas de color púrpura pastel. Según él, este tono es "colorida pero silenciosa" y evita que los estudiantes se aburran, a diferencia de los colores más brillantes que pueden resultar distractores. Lo que parece una simple elección de moda revela algo más profundo: los colores en la ropa de trabajo comunican mensajes muy específicos a quienes nos rodean.
David Zyla, autor de libros sobre color y estilo, lo resume así: "El mismo traje puede transformarse usando corbatas de distintos colores: cada una tendrá un impacto y un mensaje muy diferente". No es magia, es psicología del color aplicada a la vida laboral. Los políticos lo saben desde hace años. Por eso muchos de ellos eligen corbatas rojas: ese color transmite poder y pasión de manera casi automática. Mark Woodman, analista de tendencias, explica que "la corbata roja es la corbata del poder" y que "hay algo en el rojo que siempre recuerda a la fuerza". Pero aquí viene lo importante: no todos los rojos funcionan igual. Un rojo oscuro tipo bermellón genera confianza, mientras que un rojo más rosado se ve más como una declaración personal y se asocia con creatividad.
Si el rojo te parece demasiado agresivo, el púrpura es tu aliado. Ross Znavor, ejecutivo de servicios financieros en Nueva York, lo usa en lugar del rojo porque, según él, sugiere confianza en uno mismo. El púrpura, que históricamente simbolizaba realeza y riqueza, está ganando aceptación en los lugares de trabajo modernos. Transmite que eres "cómodo contigo mismo" sin parecer que estás buscando pelea.
Ahora bien, si lo que necesitas es seguridad pura, elige azul. Este color hace que la gente piense en el cielo y el océano, generando un efecto calmante. Es lo más parecido a una corbata comodín: funciona en prácticamente cualquier contexto laboral global sin enviar mensajes equivocados. Un azul oscuro o azul marino proyecta confiabilidad, mientras que un cobalto brillante te ayuda a destacarte sin exagerar.
Para quienes trabajan directamente con personas (vendedores, maestros, proveedores de servicios), los tonos tierra como beige, marrón y salmón funcionan mejor. Comunican amigabilidad. Pero cuidado: si aspiras a un ascenso y quieres llamar la atención en la oficina, estos colores pueden jugarte en contra.
Hay colores que debes manejar con cautela. El negro es sofisticado para un cóctel formal, pero demasiado arrogante para reuniones ejecutivas cotidianas. El verde puede distraer demasiado, a menos que sea un verde claro con un estampado sutil. El amarillo transmite optimismo, pero en algunos países tiene connotaciones negativas: en India puede señalar que eres comerciante, mientras que en China una corbata blanca indica período de duelo.
La lección es simple: antes de elegir corbata para tu próxima reunión importante, piensa en qué mensaje quieres enviar. ¿Necesitas proyectar poder? Rojo. ¿Confianza sin agresividad? Púrpura. ¿Seguridad universal? Azul. Tu corbata habla antes de que abras la boca.
Fuente original: BBC Mundo - Economía
