El Cauca crece peligrosamente: alerta en Cali, Candelaria y Palmira por lluvias históricas

La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca emitió alerta técnica el 25 de febrero porque las precipitaciones han superado promedios históricos, elevando el nivel del río Cauca a márgenes naturales en tres municipios vallecaucanos. El embalse de Salvajina mantiene descargas controladas y más de 80 familias resultaron damnificadas en sectores como Playa Renaciente. Las autoridades piden a la población mantenerse alejada de las orillas y seguir solo comunicados oficiales.
El miedo llegó a las riberas del valle este miércoles 25 de febrero. La lluvia, que en los últimos días ha caído sin tregua sobre el occidente colombiano, trajo consigo un problema que amenaza a miles de familias: el río Cauca comenzó a desbordarse lentamente, inundando viviendas en barrios populares de Cali, Candelaria y Palmira.
La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca confirma que las precipitaciones de este mes han superado considerablemente los promedios históricos. El agua llegó con tanta fuerza que el embalse de Salvajina tuvo que abrir compuertas para descargar el volumen excedente de manera controlada. Mientras tanto, ríos tributarios como el Palo aportaban más agua a la corriente principal, multiplicando la presión sobre el Cauca a su paso por territorio vallecaucano.
El río no respeta fronteras municipales. Los especialistas proyectaban que para el cierre de la noche del 25 de febrero, el nivel del Cauca alcanzaría sus márgenes naturales en Cali, Candelaria y Palmira simultáneamente. En la capital vallecaucana, la cifra fue clara: más de 80 familias fueron censadas y atendidas por desbordamientos que afectaron sectores como Floralia, La Playita, Puerto Nuevo, Brisas del Cauca, Playa Renaciente y el corregimiento de Navarro.
Nicolás Suárez Vallejo, subsecretario para el Manejo de Desastres de Cali, explicó que el trabajo era coordinado entre instituciones. "Tenemos todas las capacidades desplegadas para realizar las verificaciones lo más pronto posible y activar la atención humanitaria. Estamos coordinados con la Policía Nacional, el Ejército, la Secretaría de Seguridad y Justicia, y otras dependencias de la Alcaldía", señaló el funcionario. La inundación era lenta, lo que permitía que los equipos de rescate llegaran antes de que el agua invadiera completamente los hogares.
Las autoridades fueron claras en sus recomendaciones: bajo alerta naranja, con el río superando los 10 metros de nivel, ningún ciudadano debería acercarse a las orillas. Se prohibió cualquier actividad recreativa o laboral en el cauce. La CVC insistió en que las familias en zonas ribereñas mantuvieran vigilancia constante y siguieran solo los comunicados oficiales de las autoridades. La esperanza descansaba en que las condiciones climáticas mejoraran en el norte del Cauca durante las horas siguientes, permitiendo que el río bajara poco a poco. Mientras tanto, los organismos de socorro permanecían en máxima alerta, listos para lo que viniera.
Fuente original: El Tiempo - Colombia