El calor trae más que sudor: congestión, alergias y problemas de piel se disparan
Con el aumento de temperaturas, enfermedades respiratorias como la rinitis y el asma se agudizan por el material particulado en el aire. Además, el calor intensifica problemas de piel como la dermatitis, y puede causar desde fatiga hasta golpes de calor peligrosos. Los médicos recomiendan usar tapabocas, protegerse del sol y mantener suficientes medicamentos a mano.
Cuando el termómetro sube, no solo sube el calor. Con él llegan también estornudos constantes, la nariz congestionada y esa picazón molesta que no deja tranquilo a quien la padece. Para los pacientes con rinitis, estas molestias se intensifican durante los días de más calor, y los médicos tienen claro por qué: el aumento de material particulado en el aire.
Miguel Ángel Zamudio, médico general del Hospital Digital de Medicina de la Universidad de Antioquia, lo explica de manera directa: "La lluvia nos ayuda a disminuir el material particulado que está en el aire que es inhalado después por nuestros pacientes que tienen enfermedades pulmonares como el EPOC como el asma y pueden tener aumento de las crisis de sus enfermedades". Sin lluvia que limpie el ambiente, ese aire cargado de partículas finas perjudica especialmente a quienes tienen problemas respiratorios crónicos.
Pero el calor no solo ataca los pulmones. También deja huella en la piel. La dermatitis atópica se aguza durante estas épocas porque, como explica el doctor Zamudio, "el aumento de la humedad y el calor va a haber una vasodilatación de la piel y esto nos va a aumentar el riesgo de rascado y una vez usted se rasca pues va a aumentar la probabilidad de exacerbación de estas alergias cutáneas".
Más allá de la incomodidad, el calor extremo puede traer consecuencias graves: fatiga, inflamación en las extremidades, brotes de diferentes afecciones e incluso un golpe de calor que, en los casos más severos, puede ser mortal. Los más vulnerables son siempre los mismos: bebés y adultos mayores, quienes tienen menos capacidad para regular su temperatura corporal.
Para cuidarse, los médicos sugieren varias medidas prácticas. Lo primero es usar tapabocas para filtrar ese aire contaminado, permanecer en espacios protegidos de los contaminantes y asegurar tener "un stock de medicamentos suficientes como para poder manejar las crisis iniciales", dice el doctor Zamudio. Si tiene que exponerse al sol, vístase con ropa que cubra amplias áreas del cuerpo y no olvide hidratarse constantemente. Pequeños cambios que pueden hacer una gran diferencia cuando el calor aprieta.
Fuente original: Telemedellín

