Ejército dice que ganó, pero fue la Alcaldía quien tuvo que negociar para sacar a sus militares

El corredor Tayrona fue reabierto después de más de un día de bloqueos durante enfrentamientos entre el Ejército y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada. Mientras los altos mandos militares celebraban la operación como exitosa por incautaciones de armas, la realidad fue otra: hubo un soldado muerto, un policía herido, quema de vehículos y militares retenidos por comunidades. Fue necesaria la intervención directa de la Alcaldía para negociar con los pobladores y lograr que sacaran a los uniformados de la zona.
La noche del martes, el alcalde Carlos Pinedo Cuello anunció que el corredor Tayrona volvía a la normalidad después de más de veinticuatro horas de bloqueos y tensiones. Lo que había ocurrido en la Sierra Nevada fue un enfrentamiento entre el Ejército y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada que dejó la Troncal del Caribe completamente cerrada, un bus de Rápido Ochoa quemado, un camión militar destruido y militares retenidos por la comunidad.
Sin embargo, cuando el Ejército Nacional emitió su comunicado oficial, decidió no mencionar ninguno de esos detalles incómodos. En un video institucional, los altos mandos se enfocaron únicamente en celebrar la incautación de armamento y anunciaron que seguirían fortaleciendo los operativos contra los cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras. La palabra que usaron fue "exitosos". Lo que omitieron fue que las comunidades de la Sierra no solo acusaban vulneraciones a sus derechos, sino que además habían impedido que los soldados se fueran de la zona.
La cosa escaló tanto que hubo que meter a la Alcaldía de por medio. Fue necesario que la administración distrital intermediara no solo para levantar el bloqueo, sino para algo más grave: sacar el cuerpo de un soldado muerto y atender a un policía herido. La Comisión Humanitaria de la Alcaldía, formada por los Secretarios de Gobierno y Promoción Social junto con las consejerías para la Paz y la Sierra Nevada, confirmó en un video que había sido imprescindible "concertar con las comunidades" para lograr la salida segura de los militares y policías.
Ahí quedó expuesto un contraste incómodo: mientras el Ejército se proclamaba victorioso en sus comunicados, era en realidad la administración municipal la que terminaba asumiendo la responsabilidad de sacar a los uniformados de un territorio donde, al parecer, el control no está del todo en manos de las autoridades.
Fuente original: Seguimiento