EE.UU. considera flexibilizar sanciones al petróleo ruso para frenar alzas globales

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció que Washington está evaluando retirar más sanciones al crudo ruso para estabilizar los precios mundiales. La medida responde a la crisis energética provocada por los ataques contra Irán, que han puesto en riesgo el suministro a través del Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20% del petróleo mundial. Ya autorizó una exención temporal de 30 días para que India compre cargamentos de petróleo ruso varados en el mar.
La administración estadounidense está buscando maneras de aliviar la presión en los mercados energéticos globales, incluso si eso significa hacer concesiones con sus propias sanciones. Scott Bessent, secretario del Tesoro, reveló en una entrevista con Fox Business que podría haber espacio para retirar restricciones adicionales al petróleo ruso como parte de una estrategia para controlar los precios que se disparan en todo el mundo.
El contexto es crítico. Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán han generado una crisis de suministro que amenaza con estrangular una de las arterias más importantes del comercio mundial. El Estrecho de Ormuz, el único paso marítimo que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, es vital: por allí transita el 20% del crudo que se comercializa en el planeta. Aunque Irán ha negado haber cerrado el estrecho, su Guardia Revolucionaria ha advertido que los barcos mercantes que intenten cruzarlo "podrían ser atacados o hundidos".
Ya el viernes pasado, Bessent había anunciado una medida inmediata: una exención de 30 días que permite a India comprar cargamentos de petróleo ruso que estaban varados en el mar. Según explicó, "los indios han sido muy buenos actores. Les pedimos que dejaran de comprar petróleo ruso sancionado este otoño. Lo hicieron. Iban a sustituirlo por petróleo estadounidense, pero para aliviar la escasez temporal de petróleo en todo el mundo, les hemos dado permiso para aceptar el petróleo ruso".
Los efectos de la tensión en Oriente Medio ya son visibles. Desde que comenzaron los ataques hace más de una semana, el petróleo de referencia en Europa ha subido alrededor del 30%. Las aseguradoras marítimas han cancelado o restringido la cobertura por riesgos políticos en la región, lo que ha forzado a muchos armadores a dejar sus buques en el golfo Pérsico antes que arriesgarse a pasar por el Estrecho sin la protección adecuada.
Bessent fue claro sobre lo que está en la mesa: "Hay cientos de millones de barriles de crudo sancionado en el agua, y en esencia, al liberarlos, el Tesoro puede generar oferta, y estamos analizando eso. Vamos a mantener un ritmo de anuncios de medidas para aliviar el mercado durante este conflicto".
Este giro en la política estadounidense es notable considerando que hace poco, en febrero, Trump había anunciado que India dejaría de comprar crudo ruso para adquirir petróleo de Venezuela y Estados Unidos, movimiento que se presentaba como estrategia para afectar los ingresos de Moscú en medio de la guerra en Ucrania. Ahora, la prioridad parece haber cambiado: contener la crisis energética global se ve como más urgente que mantener todas las sanciones contra Rusia.
Para Colombia y América Latina, estas oscilaciones en los precios del petróleo tienen repercusiones directas. Las naciones productoras de la región están atentas a cómo evoluciona la situación, mientras que otros países dependen de importaciones estables y precios predecibles para sus economías.
Fuente original: France 24 - Europa



