EE.UU. advierte "castigo terrible" contra quienes amenacen candidatos presidenciales en Colombia
Estados Unidos expresó profunda preocupación por las intimidaciones contra aspirantes presidenciales colombianos, incluyendo coronas fúnebres con mensajes de muerte. Un funcionario del Departamento de Estado advirtió que quienes intenten hacer daño enfrentarán "un castigo terrible". El Gobierno refuerza la seguridad con esquemas de hasta 10 integrantes de la Fuerza Pública por cada candidato.
Las amenazas contra candidatos presidenciales en Colombia han encendido las alarmas internacionales. En días recientes circularon imágenes de aspirantes como Paloma Valencia y Abelardo De la Espriella acompañados de coronas fúnebres con mensajes de "descanse en paz", un mensaje que dejó claro el clima de intimidación que rodea la carrera electoral 2026-2030 en el país.
La reacción desde Estados Unidos fue inmediata y sin medias tintas. Durante una audiencia del subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes estadounidense, Michael Kozak, alto funcionario del Departamento de Estado para América Latina, no se anduvo con rodeos. "Quienes estén pensando en hacerles daño se enfrentarán a un castigo terrible si tan solo lo intentan", afirmó. Luego añadió que el objetivo era claro: "Nuestro objetivo es que nadie se acerque lo suficiente como para siquiera intentarlo". Washington dejaba así sobre la mesa que cualquier violencia política contra los candidatos tendría consecuencias internacionales.
El contexto en Colombia es particularmente sensible. Hace poco fue asesinado el precandidato presidencial y senador Miguel Uribe Turbay durante un atentado mientras hablaba en el parque El Golfito, en Bogotá. Ese hecho encendió las luces de alerta sobre el riesgo real que enfrentan los líderes políticos en campaña y justificó la preocupación que expresó Washington sobre la estabilidad democrática del país.
Frente a este escenario tenso, el Gobierno respondió anunciando medidas concretas de protección. El ministro del Interior, Armando Benedetti, informó que se han implementado esquemas de seguridad de hasta 10 integrantes de la Fuerza Pública para cada aspirante. El Estado, según explicó, está brindando acompañamiento permanente a los candidatos y diseñando estrategias para prevenir delitos electorales.
El desafío que enfrenta Colombia ahora es delicado: garantizar que la campaña presidencial se desarrolle en condiciones de seguridad, sin violencia ni intimidaciones, en un país ya polarizado e incierto. De eso depende que la contienda sea democrática de verdad.
Fuente original: KienyKe - Portada

