EE.UU. advierte a sus ciudadanos: no viajen a Arauca, Cauca, Chocó ni Norte de Santander
Estados Unidos clasificó cuatro departamentos colombianos en el nivel más alto de riesgo por crimen, terrorismo y secuestro. La alerta mantiene a Colombia en nivel 3 a nivel general, pero estas zonas específicas requieren máximas precauciones. La medida afecta los esfuerzos del país por atraer turismo internacional, pues la Embajada estadounidense tiene limitaciones para asistir a sus ciudadanos en esas regiones.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos volvió a encender las alertas sobre seguridad en Colombia. Aunque el país sigue clasificado en nivel 3 —lo que significa que se recomienda reconsiderar los viajes—, cuatro departamentos acaban de ser escalados al nivel 4, la categoría de máximo riesgo donde se pide directamente no viajar.
Arauca, Cauca (con excepción de Popayán), Chocó (excepto Nuquí, Bahía Solano y Capurganá) y Norte de Santander son las zonas que Washington considera peligrosas. El Departamento de Estado sustenta su decisión en la fuerte presencia de grupos armados ilegales, disputas territoriales constantes, violencia generalizada y actividad criminal que opera sin mayor control en esas regiones.
Lo que más preocupa a los norteamericanos es que la delincuencia violenta —homicidios, asaltos, secuestros— es frecuente, y existe riesgo de atentados terroristas sin aviso previo en espacios públicos, sitios turísticos e instalaciones gubernamentales. Pero hay algo aún más grave en el reporte: la Embajada estadounidense tiene restricciones severas de movilidad en esas zonas, lo que significa que si un ciudadano norteamericano enfrenta una emergencia —una detención, un accidente, una crisis médica— la ayuda disponible será muy limitada.
Para quienes insistan en viajar a Colombia, el Departamento de Estado recomienda inscribirse en el Programa de Viajero Inteligente, evitar desplazamientos nocturnos por zonas solitarias, no mostrar objetos de valor y mantener a sus familias informadas sobre su ubicación. Ciudades como Bogotá, Medellín y Cartagena siguen siendo consideradas más seguras, aunque igual requieren medidas de precaución estándar.
Esta alerta representa un golpe para el Gobierno del presidente Gustavo Petro, que ha buscado fortalecer el turismo internacional como motor económico. Aunque las grandes ciudades han registrado avances en seguridad, la persistencia de focos de violencia en regiones periféricas sigue socavando la imagen del país en el exterior. Los obstáculos de seguridad territorial no solo afectan a quienes viven en esas zonas, sino que también limitan la llegada de visitantes extranjeros, un factor económico clave para el desarrollo del país.
Fuente original: KienyKe - Portada
