Economía crece apenas 2,6% en 2025: insuficiente comparado con Duque, advierten analistas

Colombia cerró 2025 con un crecimiento económico de 2,6%, impulsado principalmente por entretenimiento y gasto público, pero con sectores clave como construcción, minería e industria manufacturera estancados. Economistas advierten que el crecimiento acumulado de 13,6% en tres años y medio del gobierno Petro es inferior al período de Duque, incluso considerando la pandemia. El gran problema es la inversión, que cayó a su nivel más bajo en dos décadas como proporción de la economía, lo que genera incertidumbre sobre la sostenibilidad del crecimiento futuro.
La economía colombiana cerró 2025 con un crecimiento de 2,6%, según datos revelados por el Dane. El cuarto trimestre registró un aumento de 2,3%, cifra que quedó por debajo de lo que los analistas del mercado esperaban. A primera vista, parecería una noticia de recuperación moderada, pero expertos coinciden en que bajo la superficie hay señales preocupantes que merecen atención.
¿Qué impulsó ese crecimiento? Principalmente el entretenimiento y la cultura, que expandieron 9,9% en el año. También jalaron la economía el comercio, con 4,6%, y el gasto público. En otras palabras, la gente gastó más en conciertos, películas y servicios, mientras el Estado aumentó su gasto. La directora del Dane, Piedad Urdinola, explicó que "este componente registró una variación de 11,3% y aportó un punto porcentual completo al resultado, muy por encima de los demás sectores, cuyos aportes individuales están por debajo de ese nivel". Esto contrasta con economías pobres, donde el dinero de la gente típicamente va a lo básico: alimentos, servicios de agua y electricidad. Acá, aunque eso sigue siendo importante, su aporte fue mucho menor que en años anteriores.
El problema está en lo que no creció. Construcción, minería e industria manufacturera están estancadas o en contracción. Esos son sectores que generan empleo masivo en Colombia y que no mostraron dinamismo. Economistas de la Universidad de los Andes advierten que durante los tres años y medio de gobierno Petro, la economía acumuló un crecimiento de 13,6%, inferior al que logró el gobierno anterior incluso durante la pandemia. Germán Machado observa que "el sector público ha crecido 22,5% en lo corrido de esta administración", lo que muestra un Estado cada vez más grande en la economía. Su colega Marc Hofstetter es aún más crítico, afirmando que el desempeño ha sido "fatal" y que Colombia cerrará este gobierno con el peor crecimiento del siglo.
Si miramos con lupa al último trimestre del año, el panorama se oscurece más. Cuando se comparan trimestre contra trimestre sin efectos estacionales, el sector privado creció prácticamente nada, apenas 0%. El sector público apenas sumó 0,2%. Es decir, prácticamente toda la acción económica fue con cifras acumuladas del año, no con dinamismo reciente. La inversión es el talón de Aquiles: llegó a 16% del PIB en el último trimestre, el nivel más bajo en dos décadas. Eso significa que las empresas están invirtiendo menos que en cualquier momento de los últimos veinte años.
Los números de inversión son particularmente deprimente. Daniel Velandia, economista de Credicorp Capital, señala que la inversión creció apenas 2,1% el año pasado cuando se esperaba cercana al 5%. Peor aún, cuando el Dane revisó datos de años anteriores, descubrió que la inversión en 2024 fue mucho menor de lo reportado inicialmente, lo que afecta todas las comparaciones. La caída de inversión afecta directamente el bolsillo: significa menos empleos nuevos, menos producción en sectores como minería (que cayó 8,4%), manufactura (caída de 4%) y construcción (caída de 8,5%).
El crecimiento actual, sostienen los analistas, se parece a construir una casa sobre arena. Se sostiene en que las personas siguen gastando y el gobierno mantiene su consumo, pero eso no es sostenible sin que las empresas inviertan en proyectos grandes. Velandia advierte que "la economía está siendo impulsada por el consumo de los hogares y el consumo público, una combinación que no es sostenible si las empresas no ejecutan grandes proyectos de inversión ni generan más empleo". Hacia adelante, 2026 se ve más complicado: la inflación podría repuntar por el aumento del salario mínimo, y además está la incertidumbre por una ola invernal cuyo impacto en precios y producción aún es desconocido. El crecimiento de 2,6% para un país de ingresos medios como Colombia es insuficiente para reducir desempleo a ritmo acelerado o para mejorar significativamente el nivel de vida de la gente.
Fuente original: El Colombiano - Negocios