Échale al voto tu libertad: el llamado urgente a la unidad democrática en Colombia

Con cuatro semanas para las elecciones, Luis Guillermo Echeverri hace un llamado a los candidatos y sectores políticos para dejar de lado las peleas internas y enfocarse en convencer al electorado indeciso. Considera que el verdadero enemigo de Colombia es la alianza entre narcotráfico y grupos comunistas violentos, y advierte que sin unidad democrática el país podría perder su libertad. El columnista enfatiza la importancia de recuperar la confianza de los 42 millones de votantes habilitados, especialmente en los estratos 2 y 3 donde está concentrado el 70% del potencial electoral.
Faltan cuatro semanas y el tiempo apremia. En esta recta final de la contienda electoral, Luis Guillermo Echeverri, columnista de San Andres Hoy, convoca a los actores políticos del país a abandonar de una vez por todas las descalificaciones internas que debilitan la causa democrática. Su mensaje es claro: mientras los demócratas se pelean entre sí, pierden de vista lo que realmente está en juego: el futuro de la nación.
El columnista identifica el verdadero enemigo que amenaza a Colombia. No son los rivales políticos dentro del sector democrático, sino la alianza entre el narcotráfico empoderado y grupos armados de corte comunista. Frente a esta amenaza, Echeverri considera imperativo que candidatos, asesores, medios de comunicación y líderes empresariales dejen de lado sus egos y sus ambiciones personales para concentrarse en una meta común: recuperar la confianza de los colombianos en el sistema democrático.
El análisis del columnista revela datos preocupantes sobre la participación electoral. En las elecciones de marzo la asistencia apenas alcanzó el 19%, cuando hay 42 millones de personas habilitadas para votar. Lo más crítico es que el 70% del potencial electoral se concentra en los estratos 2 y 3, es decir, en esa clase trabajadora que ha visto cómo la inseguridad y la incertidumbre económica erosionan su confianza en las instituciones.
Echeverri también dirige críticas agudas a los dueños de medios de comunicación y a los estrategas políticos, pidiéndoles que cesen de atizar peleas que solo benefician a quienes pretenden desmantelar la democracia. "Este no es el momento" para las rencillas de ocasión, plantea el columnista, porque lo que está en juego es demasiado valioso para permitirse el lujo de las divisiones internas.
En su reflexión final, el columnista toca un punto fundamental sobre lo que significa realmente ser libre. Señala que la libertad no es solo una cuestión política, sino un asunto de autonomía mental y principios. "Se es amo de sí mismo cuando se tiene conocimiento y virtud, y es esclavo aquel que está subordinado a sus pasiones, miedos y deseos". Desde esta perspectiva, convoca a los colombianos a demostrar que su mente no está subordinada a nada ni a nadie, y que son capaces de elegir el futuro que desean para el país con lucidez y responsabilidad.
Fuente original: San Andrés Hoy

