¿Duque en Washington? La apuesta diplomática que Uribe ya intentó y le salió mal

Iván Duque suena para ser embajador de Colombia en Estados Unidos bajo la administración De la Espriella. La idea no es nueva: Álvaro Uribe ya lo intentó con Andrés Pastrana en 2005, pero el experimento terminó en crisis política cuando designó a Ernesto Samper como embajador en Francia. Analistas cuestionan si el nombramiento es viable dado que Duque no tendría cercanía con el presidente electo ni apoyo durante su campaña.
A medida que Abelardo de la Espriella arma su equipo de gobierno, la rumorología política no descansa. Hasta ahora solo hay dos nombres confirmados: José Manuel Restrepo como vicepresidente y Rodrigo Lara como ministro del Interior. El resto son apenas especulaciones que flotan en el ambiente político colombiano. Ahora se suma a esa lista el nombre del expresidente Iván Duque, pero no para un ministerio en la Casa de Nariño, sino para ocupar la Embajada de Colombia en Estados Unidos, uno de los puestos diplomáticos más importantes que tiene cualquier gobierno.
Julio Sánchez Cristo fue quien puso sobre la mesa esta posibilidad. "Vi uno que me parece muy interesante, y eso ya lo había intentado Álvaro Uribe: nombrar a un expresidente en Washington. ¿Podría ser Iván Duque, que tiene buenas relaciones con Estados Unidos, el hombre en Washington?", planteó el comunicador. La estrategia en sí no sería original. Uribe ya la implementó en 2005 cuando designó a Andrés Pastrana como embajador en Washington, una movida pensada para fortalecer las relaciones con el gobierno estadounidense y consolidar el respaldo al Plan Colombia.
Sin embargo, esa experiencia dejó cicatrices profundas en la política nacional. Pastrana llegó al cargo con bastantes reservas políticas, pues había sido crítico de Uribe en temas delicados como la negociación con las AUC y la reforma que permitió la reelección presidencial. Su nombramiento se vio como un intento por acercar fuerzas políticas que andaban distanciadas. El experimento estalló en 2006 cuando Uribe designó al expresidente Ernesto Samper como embajador en Francia. Pastrana renunció inmediatamente argumentando que no podía trabajar en un gobierno junto a Samper, recordando el proceso 8.000 y cómo dineros del cartel de Cali filtraron su campaña presidencial.
Aquella crisis dejó perdedores por todas partes. El entonces codirector liberal Alfonso Gómez Méndez aseguró que Pastrana, Samper y Uribe terminaron saliendo mal del asunto. Los senadores de ese momento, Antonio Navarro y Carlos Gaviria, respaldaron la renuncia de Pastrana y fueron claros: "Uribe se equivocó al intentar aglutinar en su gobierno a jefes políticos con profundas diferencias y trayectorias irreconciliables".
Con esa lección de historia, ahora circula la posibilidad de que Duque aterrice en Washington. Aunque hay periodistas que apuntan a ese destino como probable, otros ven las cosas muy diferentes. El periodista y escritor Jacobo Solano es contundente: "Lo de Iván Duque como embajador en Washington es una fábula. Se está poniendo a sonar, pero lo real es que el presidente electo Abelardo de la Espriella no lo pasa y, peor aún, no vio ningún apoyo de su parte durante la campaña. Descártelo", asegura Solano desde sus fuentes.
Los expertos reconocen que Duque sí tiene cosas a su favor: su cercanía con sectores republicanos estadounidenses y sus relaciones diplomáticas podrían ser útiles. Pero la historia da cátedra sobre algo importante: estas apuestas no siempre fortalecen al gobierno que las intenta.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

