Dos venezolanos exiliados en Bogotá fueron atacados a tiros; Amnistía alerta sobre represión

Amnistía Internacional presentó su informe 2026 alertando que Colombia y Venezuela son territorios letales para defensores de derechos humanos. El documento destaca el ataque a tiros contra dos venezolanos exiliados en el norte de Bogotá ocurrido en octubre. La organización exige resultados en la investigación y medidas de protección urgentes para activistas en ambos países.
El panorama para quienes defienden los derechos humanos en la región sigue siendo desolador. Amnistía Internacional presentó la noche del martes su informe anual 2026 con una conclusión clara: Colombia y Venezuela se mantienen como dos de los territorios más peligrosos para los activistas que se atreven a denunciar abusos. La organización internacional usa como ejemplo paradigmático lo que le ocurrió a dos venezolanos exiliados en Bogotá hace apenas unos meses.
Yendri Velásquez, activista y funcionario de Amnistía Internacional, y Luis Peche, consultor político, fueron víctimas de un atentado a disparos en octubre cuando salían de su vivienda en el norte de la capital. Ambos corrieron riesgo de muerte. Velásquez, quien había tenido que escapar de Venezuela después de ser detenido de forma arbitraria, desaparecer forzadamente por horas y quedarse sin pasaporte, se encuentra ahora bajo amenaza incluso en territorio colombiano. El hecho revela la vulnerabilidad en la que viven los defensores de derechos humanos a uno y otro lado de la frontera.
Valentina Ballesta, directora de investigación para las Américas de Amnistía Internacional, fue categórica al respecto: "2025 fue un año especialmente doloroso". La directora demandó a la Fiscalía General de Colombia que entregue resultados concretos en la investigación del atentado, que lleva más de seis meses prácticamente estancada.
El informe también se enfoca en la situación en Venezuela. Aunque Nicolás Maduro fue capturado en enero, la estructura represiva del Estado permanece activa bajo el mando de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Cientos de personas siguen presas por razones políticas. En el caso colombiano, cifras del Programa Somos Defensores indican que durante los cuatro años de gobierno de Gustavo Petro fueron asesinados 165 defensores de derechos humanos.
Amnistía Internacional hizo un llamado urgente para que se implementen medidas de protección reales y efectivas para los activistas que trabajan en ambos países. La organización considera que esta es una deuda pendiente que no puede seguir ignorándose.
Fuente original: La Guajira Noticias
