Dos policías judicializados en Medellín por cobrar sobornos para liberar ciudadano y moto
Dos subintendentes de la Policía Nacional enfrentan proceso penal en Medellín por presuntamente cobrar dinero a un ciudadano para dejarlo libre y, posteriormente, para gestionar la devolución de una motocicleta. La Fiscalía señala que uno de ellos pidió dinero argumentando que era para combustible de un vehículo oficial, mientras que el otro habría recibido pago semanas después por la devolución de la moto. Ambos fueron presentados ante un juez con medidas de aseguramiento en lugar de residencia.
La Fiscalía General de la Nación avanzó en la judicialización de dos subintendentes de la Policía Nacional en Medellín, acusados de actos de corrupción que involucraron la liberación de un ciudadano y la devolución de una motocicleta. Los uniformados, identificados como Bryan Stiven y Jhonny Alejandro, fueron presentados ante un juez de control de garantías luego de que investigaciones demostraran su participación en presuntos actos ilícitos ocurridos en octubre de 2025.
Según la información de la Fiscalía, el caso comenzó en la madrugada del 16 de octubre cuando uno de los policías detuvo a un ciudadano que viajaba como acompañante en una motocicleta que tenía reporte de hurto. El hombre fue trasladado a la estación de Policía de Belén, donde se le indicó que además del problema del vehículo, portaba una licencia de conducción falsa. En ese momento, el uniformado habría solicitado dinero argumentando que era necesario para suministrar combustible a un vehículo oficial, a cambio de permitir la libertad del ciudadano. Las investigaciones establecieron que la suma fue consignada en una cuenta bancaria suministrada por el propio policía.
El caso se complicó aún más dos semanas después. Según la Fiscalía, otro subintendente habría recibido dinero para gestionar la devolución de la motocicleta a su propietario legítimo. Se investiga además que el vehículo nunca fue puesto a disposición de las autoridades judiciales, como lo exige el procedimiento legal.
Los cargos formulados reflejan la gravedad de lo investigado. A uno de los policías se le imputó el delito de concusión, mientras que al otro se le acusa de cohecho propio. Ambos comparecieron ante el juez pero rechazaron los cargos presentados por la Fiscalía. El juez ordenó medida de aseguramiento en lugar de residencia para los dos uniformados mientras continúa el proceso judicial.
Fuente original: Minuto30
