Dos hombres de Quimbaya asesinados a balazos en Filandia en ataque de sicarios

Brayan Castrillón Marín y Víctor Manuel Cifuentes Suárez fueron asesinados a tiros la noche del viernes primero de mayo en el centro de Filandia, Quindío. Los disparos ocurrieron cuando circulaban en motocicleta y fueron interceptados por criminales en otro vehículo. Las autoridades sospechan que el crimen está vinculado a una disputa territorial por el tráfico de drogas en la región, y ya han identificado la moto usada por los atacantes para huir hacia Quimbaya.
La madrugada del viernes primero de mayo, Filandia despertó con una noticia que golpeó la tranquilidad del municipio quindiano. Dos hombres llegados de Quimbaya fueron asesinados a balazos en pleno centro del pueblo, en un ataque que los investigadores clasifican como un homicidio sicarial. El suceso ocurrió alrededor de las siete y veinte de la noche sobre la carrera cuarta, entre calles quinta y sexta, exactamente donde el municipio suele verse más lleno de gente.
Todo pasó muy rápido. Brayan Castrillón Marín, de 25 años, y Víctor Manuel Cifuentes Suárez, de 30 años, se movilizaban en motocicleta cuando fueron interceptados por criminales que viajaban en otro velocípedo. Los atacantes abrieron fuego sin contemplaciones. Castrillón Marín recibió impactos letales que lo mataron en el acto, tendido sobre la vía. Cifuentes intentó salvarse saltando del vehículo y corriendo, pero fue perseguido, alcanzado y rematado por los agresores en un sitio cercano, sin que nadie pudiera llegar a tiempo para ayudarlo.
La Policía Nacional realizó un análisis de las cámaras de vigilancia instaladas en Filandia y logró identificar la moto usada en la fuga: una AKT blanca con placa ZWJ-53G, que fue vista tomando rumbo hacia Quimbaya. Con esta información, activaron operativos de búsqueda conjuntos entre la Policía Quindío y la Fiscalía General de la Nación. Las primeras investigaciones apuntan a que se trata de un ajuste de cuentas por control territorial del microtráfico en la zona occidental del departamento. Castrillón Marín tenía antecedentes por distribución de drogas ilícitas, aunque Cifuentes no registraba anotaciones judiciales previas.
La comunidad de Filandia expresó su profunda preocupación por lo que ve como una escalada de violencia que amenaza el ambiente de seguridad que el municipio ha construido para sus visitantes y para vivir en paz. Líderes locales pidieron que aumenten los patrullajes y se implementen estrategias más contundentes contra los grupos delincuenciales que pretenden imponer su ley en la región. La Policía anunció el refuerzo de controles en las vías principales que conectan los municipios del Eje Cafetero.
Fuente original: La Guajira Noticias
