Doña Cecilia murió esperando medicamentos en Cúcuta: la historia de una mujer que no pudo más

Cecilia Quintero, una mujer de setenta años, se desvaneció y murió mientras esperaba la entrega de medicamentos en un dispensario de la Nueva EPS en Cúcuta. Antes de colapsar, había denunciado públicamente que desde septiembre no le entregaban pañales y metadona para su hijo en silla de ruedas, ni tampoco los fármacos que ella y su esposo necesitaban. Droguerías Cafam aseguró que activó protocolos de emergencia y que no hubo irregularidades en la atención.
En el barrio Los Caobos de Cúcuta ocurrió una tragedia que vuelve a poner el foco en el colapso del sistema de salud. Cecilia Quintero, una mujer de setenta años, se desvaneció y falleció frente a decenas de personas que, como ella, esperaban recibir sus medicamentos en un punto de dispensación de la Nueva EPS. Lo que pasó ese día no fue un accidente aislado, sino el reflejo de una frustración que llevaba meses acumulándose.
Doña Cecilia había grabado un video días antes donde mostraba su angustia. Vestida con una blusa rosada, lentes y tapabocas, explicó que desde septiembre de 2025 no le entregaban los pañales ni la metadona que necesitaba su hijo, quien está en silla de ruedas. Ya había hablado con una funcionaria del dispensario, pero le dijeron que no le darían los pañales de ese mes. Su denuncia fue más allá: "He visto y me consta que venden medicamentos de uso institucional por fuera y los sacan de las farmacias", expresó.
Pero su historia no era solo la de su hijo. Cecilia también sufría: llevaba seis meses sin recibir eritropoyetina para sus problemas renales, y siempre le decían que no había disponible. Su esposo tampoco corría mejor suerte. Después de someterse a una cirugía cardíaca por problemas vasculares, necesitaba rivaroxabán para sobrevivir. Con visible alteración, doña Cecilia explicaba que además le negaban la propafenona, vital para controlar su arritmia cardíaca. "¡Y si no la toma, se muere!", expresó desesperada.
Fue mientras exponía estas necesidades cuando el cuerpo le falló. Cecilia se desvaneció frente a todos, cayendo al piso. Otros usuarios la intentaron socorrer de inmediato. Un hombre que presenciaba la escena no pudo quedarse callado: "La no entrega de medicamentos provoca esto. Ahí tenemos a la señora a la que le dio un infarto, y esta es una realidad que estamos viviendo todos", dijo con rabia.
Droguerías Cafam respondió con un comunicado de lamento. Aseguraron que se activaron los protocolos de atención y que llamaron a emergencias de inmediato. También sostuvieron que "no se evidenció ninguna situación irregular por parte de nuestros funcionarios durante la atención" y que confían en que las autoridades investiguen lo ocurrido. Cerraron diciendo que refuerzan medidas para el bienestar de los usuarios y que reiteran su compromiso con la calidad del servicio.
Lo que quedó en la calle de Los Caobos ese día fue la imagen de una mujer que no pudo aguantar más. Una mujer que pidió ayuda en vídeo, que habló de lo que vivía, y que al final pagó el precio más alto. Su historia es la historia de miles de colombianos que cada día chocan contra un muro cuando van a buscar los medicamentos que necesitan para vivir.
Fuente original: El Colombiano - Colombia