Disturbios en Bogotá tras elecciones dejan 183.000 afectados y ataques a estaciones de Policía

La noche de la segunda vuelta presidencial se tiñó de tensión en Bogotá con disturbios principalmente en Usme y Kennedy. Grupos de manifestantes atacaron estaciones de Policía, quemaron vehículos y bloquearon vías, lo que llevó a que TransMilenio cerrara 22 estaciones afectando a casi 183.000 usuarios. Las autoridades movilizaron la Fuerza Pública para recuperar el control y la ciudad enfrentó varias horas de caos antes de que gradualmente se normalizara la situación.
La noche electoral de la segunda vuelta presidencial dejó un saldo de desorden y violencia en varias zonas de Bogotá. Desde la tarde y hasta pasada la medianoche, diferentes barrios de la capital enfrentaron disturbios que pusieron en alerta a las autoridades, con especial intensidad en las localidades de Usme y Kennedy, donde se registraron ataques contra dependencias policiales, bloqueos de vías y alteraciones graves a la movilidad de la ciudad.
En el sector de La Marichuela, en Usme, fue donde ocurrió uno de los incidentes más graves. Un grupo de personas encapuchadas, entre las que había varios menores de edad, intentó atacar la estación de Policía de Monteblanco y llevar a cabo saqueos en establecimientos comerciales cercanos. La Policía tuvo que desplegar unidades antidisturbios que lograron recuperar el control alrededor de las 11:29 de la noche, aunque los bloqueos y la presencia de manifestantes persistieron durante varias horas más. En Kennedy, los disturbios también dejaron su marca: en el Portal Américas se registró la quema de llantas y de una motocicleta que generó caos vehicular en la zona.
Las manifestaciones no se limitaron a actos vandálicos. Simpatizantes del candidato Iván Cepeda se congregaron en Corferias para estar cerca del escrutinio electoral, pero la movilización continuó hacia la Universidad Nacional y finalmente llegó hasta la Plaza de Bolívar, donde se reportaron algunos enfrentamientos antes de que los asistentes se dispersaran gradualmente.
Lo que realmente complicó la vida de miles de bogotanos fue el impacto en TransMilenio. Desde las 4:57 de la tarde comenzaron los cierres de estaciones debido a concentraciones de manifestantes cerca del Museo Nacional. A medida que avanzó la noche, la situación se agravó: terminaron cerradas 22 estaciones y se suspendieron operaciones en los portales 20 de Julio y Américas. El balance oficial reportó que cerca de 183.000 usuarios quedaron sin servicio por estas interrupciones.
Las autoridades tomaron medidas preventivas. La Universidad Nacional de Colombia autorizó trabajo no presencial el lunes siguiente para el personal de sus principales sedes, considerando que la zona seguía tensa. Pese a todo, el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, entregó un balance positivo cerca de la medianoche desde el Puesto de Mando Unificado Distrital, destacando el trabajo coordinado de las entidades distritales para atender las emergencias y recuperar la normalidad en la ciudad.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



