Dibulla construye junto a sus habitantes el plan para proteger los Humedales Matúa

En Dibulla avanza un diálogo entre Corpoguajira y las comunidades para formular el Plan de Manejo de los Humedales Matúa, un área protegida de gran importancia ambiental. El proceso busca ordenar las actividades humanas mientras se protegen ecosistemas como manglares y lagunas. La entidad promete un trabajo transparente donde los habitantes puedan participar en las decisiones sobre el uso del territorio.
En las tierras costeras de Dibulla se está tejiendo una conversación que lleva tiempo siendo necesaria. Corpoguajira, los habitantes, propietarios y diferentes actores sociales se sentaron a dialogar alrededor del Distrito Regional de Manejo Integrado Zona Costera de Humedales Matúa, esa área protegida que representa tanto para el patrimonio ambiental del departamento. El encuentro fue parte de la construcción del Plan de Manejo, un documento que define cómo se cuidan y usan estos territorios.
Samuel Lanao Robles, director general de Corpoguajira, lideró la jornada explicando a la comunidad cuál sería el camino a seguir. No se trataba solo de anunciar decisiones ya tomadas, sino de transparentar las etapas, los objetivos y especialmente cómo los guajiros podrían ser parte de las decisiones sobre el manejo del área. Un punto que generaba inquietud era entender qué significaba realmente la declaratoria como área protegida, así que la entidad aclaró que el propósito era ordenar las actividades humanas dentro de la zona, proteger los ecosistemas y acordar medidas que cuidaran el patrimonio natural sin ignorar la realidad de quienes viven y trabajan allá.
La conversación también tocó temas más cercanos a la vida cotidiana: actividades productivas, proyectos de energías renovables, turismo, negocios verdes y producción agropecuaria sostenible. Según Corpoguajira, cada uno de estos temas deberá revisarse de manera concertada para definir qué es posible hacer, bajo cuáles condiciones y con qué medidas de protección ambiental. Lanao Robles fue enfático en que la intención de la entidad es construir el Plan con la participación directa de las comunidades, escuchando a los actores involucrados y dando garantías sobre un proceso transparente y técnico.
Lo que está en juego en Matúa es importante. El área alberga ecosistemas clave como manglares, bosque seco, lagunas y playas arenosas, espacios que cumplen funciones vitales para la biodiversidad, protegen la costa y mantienen el equilibrio ambiental de esa zona de Dibulla. Por eso el Plan de Manejo no es un documento más: establecerá programas, estrategias y acciones concretas para conservar estos espacios.
Corpoguajira anunció que seguirá abriendo espacios de participación con los diferentes actores vinculados al área protegida. Estas jornadas forman parte de las fases técnicas y sociales que se necesitan para formular un instrumento que realmente oriente el uso adecuado del espacio. El proceso que arranca en Matúa es una oportunidad para que las comunidades conozcan, opinen y tengan voz en las decisiones ambientales que impactan su entorno, buscando una ruta común donde la conservación, las actividades productivas responsables y el trabajo institucional caminen juntas en esta zona costera de La Guajira.
Fuente original: La Guajira Hoy

