Deuda pública en 2026 seguirá presionando el bolsillo de los colombianos con tasas de interés elevadas

El Gobierno planea emitir menos deuda externa en 2026, pero necesita más préstamos internos para financiar sus gastos. Esto significa que el Estado competirá fuertemente con el sector privado por el dinero disponible en el mercado, encareciendo el crédito para todos. Las tasas de interés de los bonos del gobierno (TES) se mantendrán altas, cercanas al 14%, lo que refleja el deterioro de las finanzas públicas colombianas.
Colombia enfrentará un 2026 desafiante en materia de financiamiento público. Aunque el Ministerio de Hacienda redujo las emisiones de deuda externa que había planeado, pasando de 13.000 millones de dólares a 9.800 millones, el país necesitará compensar esa reducción con un aumento significativo en los préstamos internos, es decir, deuda en pesos colombianos. Esta es la conclusión que extrae la firma Visión Davivienda tras revisar el Plan Financiero actualizado del Gobierno.
Lo preocupante es que estas necesidades de endeudamiento se dan en medio de un gasto contracíclico (dinero que gasta el Estado para estimular la economía durante crisis) que ha mantenido elevadas las facturas públicas. Al mismo tiempo, el Gobierno debe pagar cada vez más por los préstamos anteriores que tomó. Traducido al mundo real: el Estado necesita conseguir más dinero, pero le cuesta más caro obtenerlo. Esto crea una presión creciente sobre las finanzas públicas que podría convertirse en un problema estructural si no se corrige.
Para entender la magnitud, considere esto: la cantidad de deuda pública que el mercado local deberá absorber alcanzaría 30,9 billones de pesos en 2026, muy superior a los 2,5 billones de 2024. Es una emisión masiva de papeles de deuda (principalmente TES, los bonos del Gobierno) que competirá directamente con el crédito que necesitan empresas y personas naturales. "Aunque es cierto que la emisión de deuda en pesos no aumenta en comparación a lo observado en 2025, aun así, podríamos observar presiones de oferta durante este año", señala Visión Davivienda en su análisis.
El mercado no es tonto. Los inversionistas saben que Colombia enfrenta desafíos fiscales y demandan una prima adicional de riesgo para comprar deuda del Gobierno, es decir, exigen tasas más altas que las que pedirían a países similares de la región. Esto mantiene las tasas de interés de los TES altas, cercanas al 14% anual. Y mientras el Gobierno pague tasas elevadas por su deuda, eso se transmite al resto de la economía: los bancos cobran más caro para prestar, los emprendedores enfrentan créditos costosos, y el consumidor promedio ve reducida su capacidad de compra.
El análisis advierte que esta situación seguirá presionando la curva de rendimientos (la estructura de tasas de interés en diferentes plazos) durante todo 2026. La incertidumbre política y la volatilidad de precios en el primer semestre del año no ayudan. Además, la firma advierte que existe un riesgo estructural: si el costo real de financiamiento del país sigue siendo mayor que el crecimiento económico real, el ratio deuda-PIB (la relación entre lo que debe el país y lo que produce) seguirá aumentando sin control. En términos simples, Colombia estaría en una carrera donde el agujero fiscal crece más rápido que la economía.
Fuente original: Portafolio - Economía