Deuda en pesos o dólares: Colombia enfrenta un dilema sin salida fácil para sus finanzas

Colombia debe decidir en qué moneda endeudarse, pero ambas opciones tienen trampa. Endeudarse en pesos significa pagar tasas de interés más altas; hacerlo en dólares expone al país a los cambios del tipo de cambio. El Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana advierte que esta decisión define los riesgos futuros de las finanzas públicas en un momento donde los pagos de intereses ya absorben una parte creciente del presupuesto nacional.
Colombia enfrenta una decisión económica que parece sacada de un videojuego sin opciones ganadoras: decidir en qué moneda endeudarse. Según el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, esta no es una pregunta técnica menor. Es una elección que echará raíces profundas en las finanzas públicas del país durante años.
El dilema es casi matemático en su crueldad. Si el Gobierno se endeuda en pesos colombianos, evita depender del dólar, pero tiene que pagar tasas de interés muy altas. Es como pedir un préstamo al banco sin protección, pero con cuotas enormes. En cambio, si se endeuda en dólares, los intereses son más bajos y atractivos, pero llega el riesgo de que el peso se deprecie, es decir, que pierda valor frente al dólar. Cuando eso pasa, aunque el Gobierno no haya pedido más dinero prestado, termina pagando más solo por culpa del tipo de cambio.
Imagínalo así: es como si fueras a comprar un televisor en Estados Unidos y acordaras pagar la cuota en dólares. Si el peso cae, de pronto tus cuotas mensuales son más caras en pesos sin que el televisor cueste más. Colombia está enfrentando eso pero multiplicado por billones.
El problema se agrava porque Colombia no elige uno u otro camino: tiene deuda en ambas monedas simultáneamente. Eso significa que está expuesta a dos presiones al mismo tiempo: las altas tasas de interés internas y la volatilidad del dólar. Es como tener dos bombas de agua drenando agua del presupuesto nacional.
Lo más preocupante es que los pagos de intereses ya se comieron una proporción creciente del gasto público. Ese dinero que va a intereses no puede usarse para hospitales, escuelas o carreteras. El Observatorio Fiscal advierte que si esto continúa, el Estado quedará cada vez menos capaz de responder a crisis económicas futuras porque estará atrapado pagando deudas pasadas.
La decisión sobre cómo endeudarse hoy es una decisión sobre qué capacidad tendrá el país mañana. No se trata de elegir lo más barato o lo más seguro, sino de encontrar un equilibrio que permita gestionar riesgos de manera integral. En un mundo donde las tasas de interés están altas y el dólar está fuerte, Colombia está navegando en aguas particularmente turbulentas.
Fuente original: Portafolio - Economía