Detroit defiende su plan para salir de la quiebra: una ciudad que fue potencia automotriz lucha por resurgir
Detroit comparece ante un tribunal federal para defender su estrategia de reorganización financiera tras declararse en bancarrota hace más de un año. La ciudad acumula entre 18 y 20 mil millones de dólares en deuda, de los cuales 9 mil millones corresponden a compromisos de pensiones y servicios de salud. Los abogados municipales insisten en que aunque hay avances, la situación sigue siendo crítica.
La ciudad de Detroit, que alguna vez fue sinónimo de prosperidad industrial en Estados Unidos, se presentó este martes ante un tribunal federal para defender su plan de recuperación financiera. Más de un año después de declararse en bancarrota, los funcionarios municipales intentan convencer al juez de que su estrategia puede reorganizar la montaña de deuda que sofoca a la ciudad.
Bruce Bennett, abogado representante de Detroit, fue directo en su mensaje inicial: aunque la ciudad ha experimentado algunos progresos, "la ciudad todavía está en peligro". El juicio se centra en uno de los mayores retos financieros de una ciudad estadounidense en décadas. Detroit enfrenta una deuda que oscila entre los 18 y 20 mil millones de dólares, una cifra casi imposible de digerir para cualquier municipalidad.
Lo preocupante es cómo llegó a esta situación. Detroit fue la cuna de la industria automotriz mundial, una ciudad que durante décadas simbolizó el progreso industrial norteamericano. El deterioro fue gradual pero implacable: fuga de empresas, desempleo masivo, abandono de viviendas y colapso de servicios públicos. Hoy, la ciudad intenta rehacerse de esos escombros financieros.
Casi la mitad de la deuda tiene raíces en promesas antiguas: 9 mil millones de dólares provienen de pensiones a jubilados y compromisos de servicios de salud. Son deudas contraídas años atrás cuando la ciudad gozaba de mejores tiempos, pero que se convirtieron en un lastre cuando los ingresos desaparecieron. El tribunal ahora debe analizar si el plan de reestructuración es viable y equitativo para todas las partes involucradas.
Fuente original: BBC Mundo - Economía
