Después de 40 años sin avances, el cáncer de páncreas empieza a ceder ante nuevos tratamientos

Por primera vez en cuatro décadas, la investigación oncológica logra avances reales contra el cáncer de páncreas, uno de los más letales. Un nuevo fármaco llamado daraxonrasib duplicó el tiempo de supervivencia en pacientes y otros estudios prometen sumar meses adicionales de vida. Aunque la cura sigue lejana, estos descubrimientos representan un cambio sin precedentes en una enfermedad que mata a nueve de cada diez pacientes en cinco años.
Durante décadas, el cáncer de páncreas fue una batalla casi perdida. Los oncólogos apenas disponían de herramientas para combatirlo y los pacientes enfrentaban cifras devastadoras: apenas uno de cada diez sobrevivía cinco años después del diagnóstico. Pero eso está cambiando. "Se está produciendo un cambio real en este tipo de cáncer, que no había experimentado avances médicos en 40 años", comenta Patrick Mehlen, biólogo del centro oncológico Léon Bérard de Lyon. El investigador francés señala que en los últimos diez años el panorama se transformó gracias a más financiación y mayor interés de los científicos.
El detonante del optimismo fue un anuncio de la empresa estadounidense Revolution Medicines a mediados de abril sobre su fármaco daraxonrasib. Este medicamento actúa de forma muy específica: bloquea una proteína que dispara la división descontrolada de células cancerosas en el páncreas. Cuando lo probaron en pacientes cuyos tumores ya se habían extendido, los resultados fueron históricos: la mitad de quienes tomaron este tratamiento oral vivieron más de 13 meses, el doble del tiempo que lograba la quimioterapia convencional. Para una enfermedad que mata tan rápido, esos seis meses adicionales son un salto gigante. El exsenador republicano estadounidense Ben Sasse, diagnosticado a finales de 2025, probó el fármaco después de que le dijeran que le quedaban tres o cuatro meses de vida. En entrevista con The New York Times compartió que ahora "estoy mucho mejor", aunque sin negar los efectos secundarios violentos que experimenta.
Pero la historia no termina allí. Otra línea de investigación, liderada por Mehlen y publicada en la revista Nature, toma un enfoque diferente. En lugar de atacar directamente los tumores, busca evitar que las células cancerosas desarrollen resistencia a medicamentos como la quimioterapia. Cuando probaron esta molécula en unos cuarenta pacientes, la supervivencia se extendió varios meses más de lo habitual. "Se les da una media de seis meses más de vida, lo que en esta patología no es poco", explica Mehlen.
Es cierto que este segundo estudio aún se encuentra en fase temprana y necesita más validación. Los investigadores planean iniciar a finales de 2026 un ensayo más riguroso que compare directamente el tratamiento con un grupo de control. Pero Mehlen ya vislumbra el siguiente paso: combinar su fármaco con el daraxonrasib para prolongar aún más la supervivencia. "El siguiente paso", dice, será "combinar (el daraxonrasib) con nuestro fármaco, con el fin de prolongar aún más la supervivencia de los pacientes".
Lo que sucede ahora en los laboratorios europeos y estadounidenses es importante porque el cáncer de páncreas está cobrando más vidas. Crece especialmente entre gente joven, sin que se entienda bien el motivo. Si no se frena, los expertos predicen que en los próximos años se convertirá en el segundo cáncer más letal en los países desarrollados, solo por debajo del de pulmón. Por eso estos avances no son simplemente buenas noticias: son aire fresco después de cuarenta años de oscuridad.
Fuente original: El Colombiano - Tecnología

