Después de 22 años, familia recupera restos de joven víctima de falsos positivos en Antioquia
La familia de Orlando de Jesús Oquendo Úsuga pudo recuperar sus restos más de dos décadas después de su desaparición en Dabeiba. El joven de 19 años fue víctima de ejecución extrajudicial presentada como baja en combate. La identificación fue posible gracias a testimonios entregados ante la JEP por exmilitares y a análisis genéticos de Medicina Legal, permitiendo finalmente darle sepultura digna.
Después de más de veinte años de incertidumbre, la familia de Orlando de Jesús Oquendo Úsuga logró lo que parecía imposible: recuperar sus restos y darle una sepultura digna. El joven campesino desapareció el 14 de julio de 2004 cuando apenas tenía 19 años, dejando un vacío que marcó profundamente a sus diez hermanos y sus padres.
Orlando era recordado por sus allegados como un hombre trabajador y comprometido con su familia. Ese día trabajaba junto a su padre en labores de aserrío de madera en el área rural de Dabeiba. Cuando terminó la jornada se quedó organizando el material y desde ese momento desapareció sin dejar rastro, iniciando para su familia una búsqueda que se prolongaría durante más de dos décadas.
La identificación fue posible en el marco del Caso Conjunto Cementerio Las Mercedes de Dabeiba, una investigación sobre asesinatos y desapariciones forzadas que fueron presentados ilegítimamente como bajas en combate en municipios como Dabeiba e Ituango. Diez exmilitares fueron imputados por crímenes de guerra y de lesa humanidad, y ocho de ellos reconocieron públicamente su responsabilidad ante la Jurisdicción Especial para la Paz.
Los testimonios entregados por estos exintegrantes del Ejército permitieron que los investigadores reconstruyeran la ubicación de cuerpos inhumados sin identificar en el cementerio. Durante las exhumaciones se recuperaron estructuras óseas que fueron trasladadas al Instituto Nacional de Medicina Legal en Medellín para los análisis correspondientes.
Los estudios genéticos practicados por Medicina Legal confirmaron que los restos hallados en la bóveda número 15 de la Galería Sagrado Corazón pertenecían a Orlando. La confirmación llegó tras comparar las muestras biológicas con el material genético aportado por sus padres, Gladys del Socorro Úsuga Manco y Luis Emilio Oquendo Puerta.
Para la familia, este cierre significó el fin de una angustia que los acompañó durante más de dos décadas. Aunque el dolor de la pérdida permanece, al menos pudieron despedirse de Orlando y cumplir con el ritual de enterrarlo dignamente, algo que muchas otras familias en Colombia aún esperan poder hacer con sus seres queridos desaparecidos durante el conflicto armado.
Fuente original: Minuto30

