Desmienten el mito: votos en blanco no benefician al candidato ganador en Colombia

Durante cada campaña electoral en Colombia resurge la creencia de que los votos en blanco favorecen al candidato ganador, pero expertos consultados por La FM lo desmienten rotundamente. Según Isabel Orozco del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, los votos en blanco son una opción electoral autónoma que se contabilizan de manera independiente y nunca se transfieren a ningún candidato. Esta confusión podría tener raíces históricas, ya que las normas electorales del país han cambiado varias veces a lo largo de los años.
Con la segunda vuelta presidencial en el horizonte y la necesidad de elegir quién reemplazará a Gustavo Petro en la Casa de Nariño hasta 2030, vuelve a circular entre los ciudadanos una frase que ya es casi tradición en cada jornada electoral: que el voto en blanco termina beneficiando al candidato ganador. Pero es hora de aclarar de una vez por todas si hay algo de verdad en esto.
La FM conversó con Isabel Orozco, del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana, para conocer qué tanta realidad hay detrás de este rumor. Su respuesta es clara y contundente: "los votos en blanco no se suman ni se transfieren al candidato ganador ni a ningún otro candidato". En Colombia, el voto en blanco es simplemente una opción que la democracia pone a disposición de quienes no se sienten representados por ninguno de los candidatos en contienda. Es decir, una forma legítima de decir no, sin apostar por nadie.
La ley colombiana reconoce el voto en blanco como "una opción electoral que expresa la decisión consciente de no apoyar a ninguno de los candidatos o listas en contienda", explica Orozco. Además, tiene algo importante: efectos jurídicos propios. El artículo 258 de la Constitución Política lo reconoce así, especialmente en elecciones de primera vuelta para alcaldías y gobernaciones. En estos casos, un voto en blanco puede llegar a invalidar los resultados electorales y obligar a hacer nuevas elecciones, pero solo si supera la mayoría absoluta de votos. Esto demuestra que el voto en blanco no favore a candidato alguno; es una expresión legítima del desacuerdo.
La Corte Constitucional reafirmó esto en la Sentencia C-490 de 2011, donde señaló que el voto en blanco constituye una "valiosa expresión del disenso" y una manifestación legítima de la libertad política del elector. Incluso declaró inconstitucional una propuesta que buscaba anular elecciones simplemente porque los votos en blanco superaban al candidato más votado.
Entonces, ¿de dónde viene esta creencia tan arraigada? Orozco reconoce que es difícil determinar exactamente cuándo comenzó, pero apunta a una probable combinación de factores: "es probable que se deba a la combinación de desinformación, desconocimiento sobre las reglas electorales y la circulación de información imprecisa durante las campañas". También existe un componente histórico. Las normas electorales en Colombia han variado considerablemente con el tiempo, y en el pasado el voto en blanco sí afectaba el cálculo para la asignación de curules (escaños) en las corporaciones públicas. Aunque nunca significó que se transfirieran a un candidato específico, esa confusión pudo haber quedado flotando en la memoria colectiva del país durante décadas.
Lo que sí es cierto es que un índice alto de votos en blanco tiene consecuencias políticas reales. Orozco advierte que esto puede "afectar la legitimidad política del ganador", funcionando como "un llamado de atención para el sistema político sobre problemas de representación, confianza institucional o insatisfacción con la oferta electoral". Es decir, los votos en blanco son un mensaje, no un regalo electoral.
Fuente original: La FM - Colombia

