Desmantelan red que vendía medicamentos vencidos con empaques falsos en tres países
La Fiscalía capturó a 13 personas que adulteraban y revendían medicinas vencidas para enfermedades graves como cáncer, VIH y diabetes. La organización operaba desde Cúcuta cambiando empaques, borrando fechas de vencimiento y falsificando sellos. Los productos se distribuían por redes sociales hacia Colombia, Venezuela y Ecuador, aprovechando pacientes que buscaban tratamientos más baratos.
Un golpe contundente contra el tráfico de medicamentos llegó en las últimas horas cuando la Fiscalía General de la Nación desmanteló una red criminal que funcionaba como una operación de adulteración farmacéutica. Trece personas fueron capturadas en Bogotá, Cúcuta y Pelaya, Cesar, tras una investigación que reveló uno de los fraudes más peligrosos en el comercio de drogas: la venta de medicinas vencidas o en mal estado disfrazadas de productos legítimos.
El modus operandi era deliberado y sofisticado. Según las autoridades, los integrantes de la red compraban medicamentos vencidos, descontinuados o dañados, y luego los modificaban para que parecieran originales. Cambiaban los empaques, borraban las fechas de vencimiento y falsificaban sellos y etiquetas. Para hacer esto posible, incluso contrataron una empresa de impresión que se encargaba de producir cajas y distintivos idénticos a los auténticos.
Lo más grave es que entre esos medicamentos adulterados había tratamientos para pacientes con cáncer, VIH, diabetes, lupus, obesidad y problemas hormonales. Estamos hablando de medicinas para enfermedades de alta complejidad donde el paciente necesita seguridad absoluta en lo que consume. Vender productos vencidos o adulterados en estos casos pone en riesgo directo la vida de personas vulnerables.
La operación criminal tenía alcance regional. La red funcionaba desde Cúcuta, Norte de Santander, donde sus integrantes coordinaban la venta a través de redes sociales y grupos cerrados de mensajería. Los medicamentos fraudulentos se distribuían como encomiendas hacia diferentes ciudades de Colombia, pero también llegaban hasta Venezuela y Ecuador. Además, parte del negocio se hacía directamente en droguerías de barrio y mediante ventas informales a pacientes que, desesperados por encontrar tratamientos accesibles, confiaban en estas ofertas engañosas.
Durante los operativos ejecutados por el CTI, con apoyo de la Policía y el Ejército, los trece capturados fueron judicializados por delitos como concierto para delinquir, comercialización ilegal de medicamentos y corrupción de productos médicos. Ninguno de ellos aceptó los cargos que le imputó la Fiscalía. El desmantelamiento de esta red deja al descubierto la vulnerabilidad de pacientes que no tienen otra opción que buscar medicinas más baratas, convirtiéndose en presas fáciles para delincuentes sin escrúpulos.
Fuente original: Hora 13 Noticias

