Descartan confusión de identidad en muerte del empresario Aponte: el esmeraldero no iba al gimnasio hace diez años

La Fiscalía investigaba si sicarios confundieron al empresario Gustavo Aponte con un reconocido comerciante de esmeraldas que frecuentaba el mismo gimnasio en La Cabrera. Sin embargo, descartaron esta teoría al descubrir que el esmeraldero no asistía a ese lugar desde hace una década. El comerciante, de 46 años, confirmó a El Tiempo que no ha sido llamado a declarar sobre el caso.
Las investigaciones sobre el crimen de Gustavo Andrés Aponte y su escolta Luis Gabriel Gutiérrez continúan revelando giros inesperados. El doble homicidio, ocurrido en febrero fuera de un gimnasio en La Cabrera, llevó a los fiscales a plantearse una hipótesis inquietante: que los sicarios hubieran confundido de víctima y buscaran realmente a otro hombre con rasgos similares, un conocido comerciante de esmeraldas que visitaba el mismo lugar de entrenamiento.
Esta posibilidad cobró fuerza cuando se supo que el esmeraldero, cuya identidad se mantiene protegida, contaba con un esquema de seguridad permanente y amplio, mientras que Aponte, de 48 años, no disponía de estas medidas. Las diferencias físicas entre ambos también parecían encajar: el hombre buscado medía 1,80 metros y tenía abundante cabello, mientras que Aponte medía 1,70 metros y presentaba calvicie frontal.
Pero la teoría se desmoronó el 18 de marzo. Los investigadores descubrieron que el esmeraldero no frecuentaba ese gimnasio desde hace 10 años, pues se había trasladado a otra sede. El empresario, quien es comerciante, confirmó al periódico El Tiempo que se enteró de la hipótesis de la Fiscalía, pero aclaró que hasta ahora no lo han citado para declarar o aportar información a la investigación. "Cuando frecuentaba el gimnasio, prefería ir a otra sede", señaló.
Las cámaras de seguridad revelaron más detalles del crimen. El sicario, ya identificado por las autoridades, se preparó minuciosamente en una barbería donde se colocó un traje formal antes de ejecutar a Aponte y su escoleta a la salida del gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera séptima. Ahora ha salido a la luz que el conductor del vehículo negro que transportó al asesino también fue asesinado dos días después de los crímenes principales.
La Fiscalía mantiene activa la investigación para determinar los verdaderos motivos del ataque y lograr la captura de quienes ordenaron estos crímenes que han causado conmoción en el país.
Fuente original: El Colombiano - Colombia



