Desaparición en Chapinero: qué se sabe de Diana Ospina, la mujer que se perdió tras tomar un taxi
Diana Ospina, de 35 años, desapareció el 21 de febrero después de salir de un bar en Chapinero. La última comunicación que tuvo con su amiga fue un audio y una foto de la placa del taxi que abordó rumbo a Engativá, información que fue eliminada posteriormente. Su familia denuncia movimientos bancarios sospechosos y llamadas extorsivas, incluso realizó una transferencia de dinero sin obtener información de su paradero.
La incertidumbre envuelve a la familia de Diana Ospina desde hace varios días. La mujer de 35 años desapareció en la madrugada del sábado 21 de febrero cuando salió de una discoteca en Chapinero, en el norte de Bogotá. Todo sucedió cuando decidió tomar un taxi en la calle para llegar a su casa en Engativá. Desde ese instante, nadie ha vuelto a verla.
Andrea Galindo, amiga cercana de Diana, recuerda con precisión esos últimos momentos. Según contó a Citytv, ambas abandonaron el bar casi simultáneamente. "Salimos de un bar en Chapinero, ambas salimos a la vez porque llegaron nuestros carros supuestamente al tiempo", relató. Lo que parecía un regreso seguro a casa se convirtió en un interrogante sin respuesta. Diana había pedido inicialmente un servicio por aplicación, pero cambió de idea y optó por un taxi disponible en el sector.
Antes de desaparecer del mapa, Diana hizo dos gestos que parecían prudentes: le envió a Andrea una foto de la placa del vehículo y un audio donde decía estar cerca de su vivienda. Pero esa pista, que pudo haber sido crucial, fue borrada de los mensajes horas después. "Me mandó la foto de la placa inclusive y le dije que me avisara cuando llegara a su casa y hasta ahí no supe más de ella", explicó su amiga. Al día siguiente, cuando Andrea intentó revisar esa información, ya no estaba.
Lo que vino después intensificó la angustia. Andrea intentó comunicarse repetidamente con Diana sin respuesta. La familia comenzó a buscar desesperadamente: revisaron hospitales, fueron a Chapinero nuevamente, tocaron puertas en el Instituto de Medicina Legal. Todos los esfuerzos resultaron infructuosos. La última referencia que tienen es que Diana estaba a pocas cuadras de su casa. Ese día llevaba una blusa negra y una chaqueta brillante tipo lentejuelas.
El panorama se oscureció aún más cuando la familia descubrió movimientos irregulares en las cuentas bancarias de Diana. Desde su computador detectaron transacciones sospechosas por montos entre cinco y diez millones de pesos. A esto se sumaron llamadas extorsivas. Desesperados por obtener información sobre el paradero de Diana, pagaron dos millones y medio de pesos a quienes afirmaban retenerla. Hasta ahora, esa transferencia no ha traído ninguna prueba de que ella esté viva ni datos sobre dónde está.
Las autoridades han puesto manos a la obra. La Policía Metropolitana de Bogotá y el Gaula (Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal) trabajan en conjunto con la familia, recolectando información y haciendo búsqueda activa. El secretario de Seguridad de Bogotá, César Restrepo, informó que se están realizando cruces de información técnica para esclarecer lo sucedido. La familia ya ha hecho los reportes correspondientes con el 123 y la Fiscalía.
Las autoridades hacen un llamado urgente: si alguien tiene información sobre Diana Ospina debe comunicarse de inmediato a las líneas oficiales. En casos como este, cualquier dato puede marcar la diferencia entre encontrar a una persona con vida o no encontrarla.
Fuente original: KienyKe - Portada



