Desaparición en Bogotá: Diana Ospina se esfuma tras tomar un taxi y deja pistas inquietantes en redes

Diana Ospina, de aproximadamente 35 años, desapareció en Bogotá en la madrugada del domingo 22 de febrero después de salir de la discoteca Theatron y tomar un taxi. Horas después, apareció una publicación en su Instagram diciendo que había perdido el celular, pero fue eliminada rápidamente. Sus allegados también reportan transacciones bancarias sospechosas y llamadas de presuntos extorsionadores pidiendo dinero por su liberación.
Diana Ospina salió de la discoteca Theatron alrededor de las 2:00 de la mañana del domingo 22 de febrero acompañada por su amiga Andrea Galindo. Ambas habían solicitado taxis por aplicación mientras estaban adentro del lugar. Cuando llegó el servicio de Andrea primero, Ospina decidió detener un taxi en la calle. Antes de subirse, le tomó una fotografía a las placas del vehículo, un gesto común para avisar que iba en camino a casa y para dejar registro del viaje. Desde ese momento, nadie volvió a saber de ella.
Lo que pasó después ha mantenido en alerta a familiares y amigos. Esa misma mañana, en el perfil de Instagram de Ospina apareció una publicación que decía: "Buenas tardes. El día de ayer perdí mi teléfono olvidándolo en un Uber. Por favor, no contestar llamadas o mensajes. Voy en camino para Claro por mi sim card y me comunico. Mil gracias por estar atentos". El mensaje en sí mismo no levantaba demasiadas sospechas, pero lo inquietante fue que fue eliminado poco después de publicarse. Sus conocidos notaron esta acción extraña y las alarmas comenzaron a sonar en su círculo cercano.
Mientras el misterio sobre su ubicación crecía, en las cuentas bancarias de Ospina se registraron retiros significativos de dinero el mismo día en que perdió contacto con sus seres queridos. Estos movimientos económicos no autorizados, sumados a la publicación borrada y a otros mensajes de WhatsApp eliminados, pintaban un cuadro preocupante. Además, la familia ha recibido llamadas de personas que se identifican como extorsionadores, exigiendo dinero a cambio de información sobre Ospina.
Por ahora, el caso está en manos de las autoridades competentes que trabajan para localizar a la mujer y aclarar qué sucedió realmente en esas primeras horas de la mañana. La desaparición sigue siendo un misterio que ha generado preocupación no solo en su entorno cercano, sino también en la ciudad, donde eventos como este recuerdan los riesgos que pueden existir en los servicios de transporte.
Fuente original: El Tiempo - Bogotá