Denuncias de fraude de Petro: un montaje hecho con documentos alterados
El análisis de un periodista reveló que el presidente Gustavo Petro utilizó documentos manipulados para denunciar fraude electoral después de la derrota de Iván Cepeda. El archivo original de la Registraduría no fue modificado, pero una copia entregada a los partidos sí fue alterada por un usuario externo. Expertos electorales internacionales validaron la transparencia de los comicios, y los resultados del escrutinio coincidieron casi perfectamente con el preconteo.
La denuncia de fraude que hizo el presidente Gustavo Petro tras los resultados electorales del 31 de mayo se sostiene en documentos manipulados, según reveló el análisis de metadatos realizado por el periodista Daniel Coronell. El análisis muestra que el censo electoral que Petro presentó como prueba no era el original de la Registraduría, sino una copia que fue alterada por alguien fuera de esa institución.
El presidente denunció que se habían incorporado 885 mil cédulas de manera irregular en el censo electoral el 26 de mayo. Sin embargo, el documento original que manejó la Registraduría para el preconteo nunca fue modificado. La cifra de inscritos se mantuvo en 41.421.973 colombianos desde el 30 de abril hasta el 31 de mayo. Coronell confirmó haber revisado tanto el documento original como la copia y estableció que la modificación apareció únicamente en la versión que fue entregada a los representantes de los partidos políticos.
Lo que resulta más inquietante es que el mismo Petro ha estado construyendo una narrativa sobre fraude electoral durante ocho meses, mucho antes de conocer los resultados. Desde septiembre de 2025 señaló a la empresa Thomas Greg & Sons como culpable de un fraude que supuestamente se preparaba. Luego, en febrero, amplió sus acusaciones. La Silla Vacía rastreó casi 1.800 publicaciones sobre fraude en la cuenta X del mandatario entre enero y abril de 2026, de las cuales 59 fueron del presidente, acumulando 12,8 millones de visualizaciones.
Los observadores electorales internacionales más reputados del mundo no encontraron irregularidad alguna. Desde la Unión Europea, la ONU, la OEA, el Centro Carter y observadores estadounidenses, todos elogiaron la rapidez, tranquilidad y transparencia de la jornada. El mismo Iván Cepeda, candidato derrotado del Pacto Histórico, desminió al presidente el lunes y afirmó que su campaña no tenía evidencias de fraude.
Los números del escrutinio ratificaron la calidad del proceso. Abelardo de la Espriella obtuvo 10.366.143 votos e Iván Cepeda 9.703.921 votos. La diferencia entre el preconteo y el escrutinio fue mínima: apenas 4.644 votos en el caso del ganador y 15.560 en el del perdedor. Además, no hubo una sola reclamación durante el escrutinio realizado por el CNE.
El registrador Hernán Penagos convocó a una reunión el jueves con partidos políticos, órganos de control y misiones de observación internacional donde, con respaldo técnico, confirmó que ni los sistemas informáticos ni el censo electoral fueron modificados como afirmó Petro. Esta estrategia de denunciar fraude antes de perder ya fue utilizada por Donald Trump en 2020 y Jair Bolsonaro en 2022, ambos con consecuencias legales graves. Lo preocupante es que Petro no solo habla desde su cuenta personal: sus mensajes se replican a través de la Presidencia, los medios públicos y recursos estatales, sembrando dudas sobre las propias instituciones electorales del país.
Fuente original: The Archipielago Press