Dengue desbocado en La Guajira: turismo y falta de agua crean tormenta perfecta

La Guajira vive una emergencia de dengue que crece acelerado justo cuando llegan los turistas. El almacenamiento de agua por problemas en la red de acueducto genera criaderos ideales para el mosquito transmisor. Las autoridades alertan pero faltan fumigaciones masivas y las comunidades temen que la situación se salga de control durante esta temporada seca.
Riohacha y toda la península de La Guajira están en alerta por un crecimiento descontrolado de dengue que pone en riesgo tanto a visitantes como a residentes. Según el Instituto Nacional de Salud con datos hasta el 20 de junio de 2026, la región está entre las de mayor circulación viral del país, formando parte de un panorama nacional preocupante con más de 52.500 casos reportados y 30 muertes.
La ironía es que la misma temporada seca que atrae a miles de turistas a playas como Taroa, Mayapo y el Cabo de la Vela crea un escenario ideal para que el mosquito Aedes aegypti se multiplique sin control. La experta Caroline Espitaleta, de la Universidad Manuela Beltrán, explica que en ciudades como Riohacha la costumbre de almacenar agua en tanques, obligada por los cortes intermitentes en la red pública, genera criaderos perfectos para el insecto. Esto acelera la transmisión incluso en época de sequía. A nivel nacional, el 61,1% de los contagios se concentran en departamentos como La Guajira, Magdalena, Cesar y Bolívar.
En Riohacha la situación se torna delicada porque el movimiento de turistas sumado a la movilidad interna de la población aumenta el riesgo de brotes explosivos. En la semana epidemiológica 24, La Guajira ya superaba los umbrales de alerta establecidos, con miles de afectados. A nivel nacional se reportaban 544 casos de dengue grave, mientras síntomas como fiebre alta, dolor detrás de los ojos y malestar intenso saturan los centros de atención médica.
Las autoridades distritales y el Ministerio de Salud han pedido a la población que use repelente estricto, ropa de manga larga y elimine el agua estancada en recipientes. Sin embargo, la comunidad nota la ausencia de campañas masivas de fumigación y percibe poco interés en limpiar espacios públicos. Mientras turistas llegan en busca de sol y playas, la realidad es que se encuentran con una enfermedad que, sin intervención rápida, podría dejar consecuencias graves en esta temporada veraniega. La prevención no es un lujo aquí; es una necesidad urgente.
Fuente original: La Guajira Noticias


