Demanda contra nombramiento de Juan Carlos Florián en consulado belga llega a juzgado administrativo

El Tribunal Administrativo de Cundinamarca aceptó estudiar una demanda de la Asociación Diplomática y Consular de Colombia contra el nombramiento de Juan Carlos Florián como segundo secretario en el consulado de Bruselas. El gremio cuestiona que Florián no cumplió con los requisitos de la carrera diplomática, como el examen de ingreso y la Academia Diplomática. El nombramiento se hizo bajo un decreto presidencial que permite excepciones cuando no hay personal escalafonado disponible.
Un tribunal administrativo en Cundinamarca acaba de abrir las puertas para revisar uno de los nombramientos que más ha generado polémica en la cancillería colombiana. Se trata del designio de Juan Carlos Florián como segundo secretario de Relaciones Exteriores en el Consulado General de Colombia en Bruselas, Bélgica, un cargo que fue cuestionado desde el día uno por quienes consideran que se saltaron reglas fundamentales.
Quien metió la demanda fue la Asociación Diplomática y Consular de Colombia (Asodiplo), el gremio que agrupa a los diplomáticos profesionales del país. Ellos sostienen que el nombramiento vulnera los principios básicos de la carrera diplomática y consular. Según el documento que presentaron, hay al menos 25 situaciones que evidencian lo que consideran irregularidades graves en la designación. El punto central del reclamo es que Florián nunca pasó por los trámites que todo diplomático debe cumplir: no presentó ni aprobó el examen de ingreso a la carrera, no superó la entrevista requerida para el servicio exterior y tampoco cursó la Academia Diplomática Augusto Ramírez Ocampo. "La demanda sostiene que el señor Juan Carlos Florián Silva no presentó ni superó el examen de ingreso a la carrera diplomática y consular, ni adelantó el curso de formación de la Academia Diplomática", señala el documento judicial.
El nombramiento se hizo el 31 de enero, justo antes de que entrara en vigencia la Ley de Garantías. El presidente Gustavo Petro lo firmó mediante el Decreto 0117 de 2026, con la rúbrica de la canciller Rosa Villavicencio. El Gobierno argumentó que la normativa permite nombrar provisionalmente a personas fuera de la carrera diplomática cuando no hay funcionarios escalafonados disponibles en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Pero eso no convence a los diplomáticos profesionales ni a críticos como el representante a la Cámara por Bogotá, Daniel Briceño, quien escribió que "Antes de la entrada en vigencia de la ley de garantías, el cercano y pésimo Juan Carlos Florián, exministro de la Igualdad, fue nombrado por Petro como Segundo Secretario de Relaciones Exteriores en el consulado de Bruselas, Bélgica, violando la carrera diplomática".
Florián lleva una trayectoria agitada en el servicio público. Antes de este nombramiento diplomático, fue ministro de la Igualdad en el gobierno Petro, cargo del que salió en medio de cuestionamientos y polémicas sobre cómo se ejecutaban los programas de esa cartera. Ahora enfrenta un proceso judicial que podría cuestionar su legitimidad como diplomático.
La Cancillería ya sabe que el tribunal admitió la demanda para estudio y en los próximos días tendrá la oportunidad de presentar su defensa ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Todo apunta a que este caso se convertirá en un precedente importante sobre los límites del poder presidencial para hacer nombramientos diplomáticos sin cumplir con los requisitos tradicionales de la carrera.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

